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Indisa inaugura Unidad de Quemados de alta complejidad

La mayor experiencia médica, la alta calidad de atención,y el sofisticado equipamiento mejoran el pronóstico de vida de los pacientes críticos que llegan a esta unidad, considerada como único centro de referencia nacional privado.
Las cifras hablan por sí solas: tres de cada cuatro quemados de alta complejidad que llegan a la Unidad de Quemados de Clínica Indisa se recuperan. Este número evidencia los grandes avances que ha presentado la medicina en este ámbito, gracias a la creciente experiencia médica y a la protocolización de los procesos. Así lo
aseguran el jefe de la Unidad de Paciente Crítico y de la Unidad de Quemados, Dr. Sebastián Ugarte, y el cirujano experto en quemados de Clínica Indisa Dr. Jorge Villegas.
El doctor Ugarte destaca que esta unidad es la única en el área privada en Chile, y cuenta con áreas aisladas que permiten montar pabellones quirúrgicos en la misma habitación. "En pacientes con severas fallas, con injuria en la vía aérea, se utilizan las últimas tecnologías médicas, como la ventilación oscilatoria de alta
frecuencia, ventilación con medición de presiones transpulmonares, formas de ventilación avanzada con Heliox, y monitorización simultánea con capnografía volumétrica, que mide el volumen de anhídrido de carbono exhalado por pacientes
en situaciones muy comprometidas", resalta.
Todo este apoyo de alta sofisticación, sumado a equipos de control térmico endovascular que controlan la temperatura de modo constante en pacientes con
quemaduras muy extensas, y que por ello pierden su regulación de la temperatura, es
guiado por el experto equipo médico de Indisa compuesto por intensivistas, cirujanos
plásticos, anestesistas, cardiólogos, siquiatras y oftalmólogos, entre otros
especialistas. En conjunto, integran la única unidad para quemados de alta complejidad que ofrece una clínica privada en el país, con más de 100 camas destinadas a pacientes críticos.
El doctor Villegas comenta que "en el sector público, hace más de 6 años, la tasa de mortalidad del paciente quemado crítico era de un 76%. Hoy es de un 34%, es decir, actualmente se logra rescatar más del doble de pacientes que en esa época. Y es que el paciente quemado es de alta complejidad, ya que la lesión de la piel genera un impacto en todos los órganos y sistemas, a lo que se suma la alta frecuencia de
injuria inhalatoria y otros factores agravantes, como patologías crónicas descompensadas".
Pasos médicos
Una vez que los pacientes ingresan a la Unidad de Quemados de Clínica Indisa, se realiza un aseo quirúrgico, se establece el diagnóstico y el pronóstico, y se diseña una estrategia de tratamiento clínico–quirúrgico específico para cada caso.
Este diseño considera no sólo la extensión y profundidad de la quemadura, sino también edad, hábitos, condiciones de vida y estado de salud. El conjunto de estos factores determina el riesgo de muerte. "Adicciones como alcohol,tabaco y drogas, y enfermedades como diabetes,hipertensión, obesidad y daño pulmonar, sumadas a condiciones de extrema pobreza y ruralidad, son las que más pesan. El simple hecho
de tener más de 65 años de edad dobla el riesgo de fallecer", afirma el doctor Jorge Villegas.
Un paciente con quemaduras críticas puede requerir hasta 15 intervenciones, clasificadas en baja, mediana y alta complejidad. Lo que diferencia a una de otra es la cantidad de equipamiento y cirujanos, que pueden ir de dos a cuatro especialistas. Dado que un enemigo importante es la hipotermia –porque la piel da la
capacidad de regular la temperatura corporal-, la cirugía no se puede demorar más de dos horas, por lo que se aumenta el número de cirujanos para trabajar simultáneamente en menos tiempo.
A esto se suma un delicado manejo de cuidados intensivos en lo respiratorio, soporte
del shock y fallas orgánicas. "Todo lo que, en conjunto,permite enfrentar con éxito
los días más críticos de estos delicados pacientes", señala el Dr. Sebastián Ugarte.
Banco de piel.
El Dr. Jorge Villegas explica que el paciente quemado tiene dos opciones para recuperar la piel dañada: la primera es la reparación espontánea, cuando el compromiso es de espesor parcial y los restos de los elementos cutáneos consiguen su reparación. La segunda es cuando la piel se quema completamente, y requiere de reparación con injertos del propio paciente, lo cual tiene un límite según el porcentaje de quemadura de éste. Es ahí cuando se recurre al banco de piel biológica humana y animal, que funciona como
alternativa a las ya mencionadas.
Además de piel humana, los injertos temporales también se efectúan con piel de cerdo procesada de la misma manera que la de un donante humano. Ambas se utilizan sólo de
manera temporal, hasta que la persona tiene la capacidad de regenerar su zona donante, lo que ocurre en un período de entre siete y diez días
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