
Balón intragástrico ajustable: la alternativa que permite personalizar el tratamiento para bajar de peso

El balón intragástrico se ha convertido en una alternativa cada vez más utilizada para el manejo del sobrepeso y la obesidad tipo I. Se trata de un procedimiento mínimamente invasivo que, acompañado de seguimiento multidisciplinario, puede ayudar a los pacientes a bajar de peso y mejorar sus hábitos de vida.
Actualmente, existen distintos tipos de balones intragástricos en el mercado. Entre ellos, modelos como Orbera —de carga fija y duración aproximada de seis meses— y Elipse, un balón ingerible que permanece cerca de cuatro meses en el estómago. En Clínica INDISA, hoy se utilizan balones intragástricos reajustables, los que permiten recalibrar su volumen según la tolerancia y evolución del paciente, pudiendo mantenerse hasta por un año. Actualmente existen dos modelos disponibles en el mercado, SPATZ 3 y Slim, ambos con características y funcionamiento similares.
Un balón que puede ajustarse según cada persona
“Los balones reajustables tienen una gran ventaja: se pueden recalibrar según las necesidades del paciente, algo que otros modelos no permiten”, explica el Dr. Juan Carlos Ayala, cirujano endoscopista de Clínica INDISA.
El procedimiento se realiza de forma ambulatoria mediante endoscopía y el balón puede mantenerse hasta por un año dentro del estómago. A diferencia de otros modelos de carga fija, este puede instalarse inicialmente desde los 300 cc para facilitar la adaptación y luego ajustarse progresivamente hasta los 800 cc, dependiendo de la evolución de cada persona.
“Después de algunos meses, cuando el paciente pierde parte de la sensación de saciedad, el balón puede recalibrarse mediante una endoscopía simple, generando nuevamente el efecto restrictivo”, señala el especialista.
Mejor tolerancia y mejores resultados
La posibilidad de ajustar el volumen del balón permite personalizar el tratamiento y mejorar la tolerancia, disminuyendo molestias y complicaciones asociadas al exceso de volumen.
Además, esta capacidad de recalibración favorece mejores resultados en la pérdida de peso a largo plazo.
“El éxito no está solo en instalar el balón, sino en lograr un mejor resultado final en la baja de peso. Y ahí los balones reajustables tienen una ventaja importante ”, destaca el Dr. Juan Carlos Ayala.
¿Quiénes pueden beneficiarse?
El balón intragástrico suele indicarse en personas con sobrepeso u obesidad tipo I, especialmente en pacientes con un índice de masa corporal (IMC) entre 25 y 35.
También puede utilizarse en personas con obesidad severa como preparación previa a una cirugía bariátrica, ya que bajar de peso previamente ayuda a disminuir riesgos anestésicos y quirúrgicos.
Sin embargo, el especialista enfatiza que el tratamiento debe ser siempre integral. “Un balón por sí solo no garantiza bajar de peso. El éxito también depende de cambios en el estilo de vida y del acompañamiento de un equipo multidisciplinario”, explica.
La importancia de una evaluación integral
Antes de indicar un balón intragástrico, es fundamental evaluar las causas del sobrepeso, ya que pueden influir factores hormonales, emocionales, nutricionales o hábitos adquiridos desde la infancia.
Por eso, el tratamiento se realiza junto al equipo del Centro de Nutrición y Cirugía Metabólica de Clínica INDISA, integrando especialistas en nutrición, salud mental y cirugía bariátrica para entregar un manejo personalizado y seguro.
El balón intragástrico puede ser una herramienta efectiva para el manejo del sobrepeso y la obesidad cuando se acompaña de cambios sostenidos en los hábitos de vida y seguimiento profesional adecuado.
13 de mayo de 2026
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