
Cáncer de mama: ¿cómo detectarlo a tiempo y tratarlo?

El mes de octubre se tiñe de rosa para concientizar sobre una realidad que afecta a miles de chilenas cada año: el cáncer de mama, el cual es el tipo de cáncer más frecuente entre las mujeres, representando aproximadamente el 20% de todos los cánceres femeninos en nuestro país.
El cáncer de mama es una enfermedad caracterizada por el crecimiento anormal y descontrolado de células en el tejido mamario, que pueden formar tumores e incluso diseminarse a otras partes del cuerpo si no se trata oportunamente.
Detección temprana: la clave para salvar vidas
El doctor Damian Hannois, oncólogo de Clínica INDISA, enfatiza lo importante que es detectar esta patología a tiempo: “Cuando el cáncer de mama se detecta en etapa temprana, las probabilidades de supervivencia superan el 90%. Este porcentaje disminuye significativamente cuando el diagnóstico ocurre en fases avanzadas. Por eso insistimos tanto en la importancia de los controles regulares. No es exagerado decir que una mamografía anual puede ser la diferencia entre la vida y la muerte”.
Hay dos métodos que pueden ayudar con la detección temprana:
- Autoexamen mensual: todas las mujeres adultas deben familiarizarse con la apariencia normal de sus senos y efectuar un autoexamen mensual, preferiblemente una semana después del período menstrual.
- Mamografía: las mujeres mayores de 40 años deben realizarse una al año, y si tienen antecedentes familiares es bueno consultar a un doctor a qué edad debería comenzar. Este es el método de screening más efectivo para detectar lesiones en etapas iniciales.
Junto con esto, el oncólogo sugiere estar alerta a las señales y consultar inmediatamente en caso de notar alguno de estos cambios:
- Bulto o engrosamiento en la mama o axila.
- Cambios en el tamaño o forma de uno o ambos senos.
- Hundimiento del pezón o cambios en su dirección.
- Secreción del pezón (especialmente si contiene sangre).
- Piel arrugada o con apariencia de "cáscara de naranja".
- Enrojecimiento o sensación de calor en la piel del seno.
- Dolor persistente en un área específica del seno.
De la sospecha a la certeza: el camino al diagnóstico
Siempre, el primer paso será realizar una mamografía y una ecografía mamaria. En caso de ser menor a los 40 años, se suele hacer solo la segunda.
Si se encuentra un nódulo sospechoso, que en general tiene márgenes espiculados o estrellados, microcalcificaciones agrupadas y distorsión arquitectural del tejido mamario, el doctor Hannois puntualiza que se vuelven a sacar imágenes para estar seguros de la sospecha, y si esta sigue se lleva a cabo una biopsia que confirmará si el tejido es cancerígeno o no.
Tratamientos actuales
El abordaje terapéutico del cáncer de mama ha avanzado significativamente y hoy se adapta a las características específicas de cada paciente, ya que depende del tipo de tumor, su tamaño, dónde se encuentra, su fase y los antecedentes del paciente.
Estos tratamientos son:
- Cirugía: desde técnicas conservadoras hasta mastectomías con reconstrucción inmediata.
- Radioterapia: con equipos de última generación que minimizan efectos secundarios.
- Quimioterapia: protocolos personalizados según el tipo y estadio del tumor.
- Terapia hormonal: para cánceres sensibles a hormonas.
- Terapias dirigidas: medicamentos de precisión que atacan células cancerosas específicas.
- Inmunoterapia: estimula las defensas propias para combatir el cáncer.
“El enfoque multidisciplinario es esencial en el tratamiento del cáncer de mama. En Clínica INDISA, conformamos un comité oncológico donde especialistas de diversas áreas analizamos cada caso para ofrecer el mejor plan terapéutico, combinando tratamientos para maximizar las posibilidades de curación con la menor afectación posible a la calidad de vida", comenta el oncólogo Damian Hannois.
Factores de riesgo
El cáncer de mama, como muchas enfermedades, está asociado a diversos factores de riesgo que toda mujer debería conocer. Entre los no modificables destacan: la edad avanzada (el riesgo aumenta significativamente después de los 50 años), antecedentes familiares directos (madre, hermana o hija), inicio temprano de la menstruación (antes de los 12 años), menopausia tardía (después de los 55) y mutaciones genéticas específicas como BRCA1 y BRCA2.
Por otro lado, existen factores sobre los que sí se puede influir, como el sedentarismo, sobrepeso (especialmente después de la menopausia), consumo excesivo de alcohol, tabaquismo y terapias hormonales prolongadas.
“Es fundamental comprender que tener uno o varios factores de riesgo no significa que desarrollarás cáncer de mama, así como su ausencia tampoco garantiza inmunidad. Sin embargo, conocer tu perfil de riesgo personal permite establecer planes de seguimiento personalizados. Por ejemplo, mujeres con antecedentes familiares importantes o mutaciones genéticas confirmadas pueden beneficiarse de iniciar controles más temprano y con mayor frecuencia", explica el especialista de Clínica INDISA.
El cáncer de mama es la primera causa oncológica de muerte de las mujeres chilenas, con más de 1.500 fallecimientos anuales. Sin embargo, gracias a los avances en diagnóstico y tratamiento, hoy se puede hablar de una enfermedad con altas tasas de curación cuando se detecta tempranamente.
“Nuestro mensaje principal es que el cáncer de mama no debe verse como una sentencia, sino como una condición médica tratable y, en muchos casos, curable. La diferencia radica en la detección oportuna y en acceder a un tratamiento integral y personalizado”, enfatiza el Dr. Damian Hannois.
“Conocer tu cuerpo, realizar autoexámenes regulares y cumplir con los controles médicos recomendados puede marcar la diferencia entre un diagnóstico temprano con altas probabilidades de curación y uno tardío con opciones terapéuticas más limitadas”, finaliza.
Para mayor información o para agendar una consulta con nuestros especialistas en mastología y oncología, visita nuestra página www.indisa.cl o llama al 600 600 9090.
3 de octubre de 2025
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