
Cifras del cáncer Infantil en Chile: Casi 30.000 niños reciben este diagnóstico al año

“A nivel mundial, cada año se diagnostican 274.000 casos de cáncer en pacientes de entre 0 a 19 años”, afirma la Dra. Paola Gómez, pediatra hemato-oncóloga de Clínica INDISA. En Chile, según el último informe publicado por el sistema de estadísticas de oncología en 2023, la incidencia no varía mucho, siendo de, 12 casos por cada 100.000 menores de 15 años.
La leucemia es el tipo de cáncer más común en niños (35%), seguida por los tumores del sistema nervioso central (17%), los linfomas (10%) y sarcomas (6%). Las causas aún se desconocen y están en constante investigación. “Si pudiéramos prevenir sería ideal, pero no tenemos la manera. Antes se creía que esto era genético, actualmente influyen varios factores y puede aparecer un cáncer infantil cualquiera sin haber tenido ningún antecedente familiar de esto”, lamenta la pediatra hemato-oncóloga de INDISA.
“Lo bueno es que Chile está cerca de alcanzar los rangos a nivel mundial. El 85,2% de pacientes que se diagnostican de cáncer en Chile se atienden en la red pública y la sobrevida generalmente llega a 78%, muy cerca del 80% que tienen los países desarrollados”, asegura la Dra. Gómez.
Síntomas generales ante una condición o posible cáncer infantil
El pronóstico oportuno y preciso del cáncer infantil es crucial para el éxito del tratamiento. Sin embargo, algunos síntomas iniciales pueden ser vagos y confundirse con otras enfermedades, lo que dificulta el diagnóstico temprano.
La doctora de INDISA admite que no existe ningún examen internacional o nacional que permita predecir si un niño tendrá cáncer, pero que sí existen ciertas señales que generan sospecha. “Generalmente, lo que se ve es un niño pálido, decaído, sin ganas de comer, incluso con fiebre inexplicable”, resume. Otros síntomas pueden ser:
- Apatía o cansancio: fatiga persistente sin causa aparente.
- Aparición de manchas: moretones con facilidad sin motivo aparente o petequias (pequeñas manchas rojas en la piel).
- Adenopatías: los ganglios crecen de tamaño a nivel del cuello, de axilas o de ingle.
- Sangrados intensos sin ninguna causa: nasal o en encías.
- Diarrea o vómito: vómitos persistentes, diarrea sin causa aparente.
- Dolores sin causa aparente: dolor de cabeza, abdominal, dolor en huesos o articulaciones sin motivo aparente.
- Crecimiento de hígado y bazo: bolita más abultada en el vientre.
- Pérdida de peso inexplicable.
- Movimientos inusuales o incapacidad de control físico: cojera, debilidad muscular, dificultad para caminar o mantener el equilibrio.
- Reflejo blanco en pupila: leucocoria (pupila blanca) o estrabismo (desviación de la mirada).
¿Cuáles son los tratamiento para el cáncer infantil?
El tratamiento del cáncer infantil suele ser complejo y puede incluir quimioterapia, radioterapia y cirugía, sin embargo, la investigación en cáncer infantil ha progresado considerablemente en los últimos años.
“Estamos muy avanzados en comparación a otros países de Latinoamérica, lo que ha permitido desarrollar nuevos tratamientos más efectivos y con menos efectos secundarios. En las terapias target, por ejemplo, el medicamento va directo a la célula maligna, logrando de esta manera tener una menor implicancia a nivel sistémico”, anuncia la doctora de INDISA. “Aún nos falta tener tratamientos un poco más dirigidos eso sí, como la t-car cells. Actualmente, muchos niños que optan por esta opción deben irse a otros países, como Estados Unidos o España”.
Aspectos emocionales y sociales que observarás del diagnóstico del cáncer
“El impacto emocional es altísimo”, recalca la Dra. Paola Gómez de Clínica INDISA. Al niño se le saca de su zona de confort habitual y los problemas de ansiedad, de depresión y de frustración, son mucho mayores. El miedo, la incertidumbre y la tristeza son emociones comunes que deben ser abordadas con apoyo psicológico y emocional, puesto que el cáncer infantil es una de las enfermedades que más deterioro emocional puede traer a una familia y al niño.
“Nosotros, como médicos oncólogos pediátricos, sabemos todo lo que es la parte de manejo, el diagnóstico y el tratamiento, pero por más conocimientos que tengamos, necesitamos un equipo psicooncológico, es decir, a psicólogas o psiquiatras, que den un apoyo durante todo el tratamiento, incluso desde antes del diagnóstico”.
La Dra. Gómez explica que los síntomas que se ven, psicológicamente hablando, dependerán mucho de la edad.
En niños pequeños:
• Irritabilidad: aumento de berrinches, mal humor y dificultad para calmarse.
• Apego excesivo: mayor necesidad de contacto físico y atención constante de los padres.
En niños en edad escolar:
- Dificultades escolares: problemas de aprendizaje, concentración y rendimiento académico.
- Aislamiento social: tristeza por alejarse de amigos y actividades debido a la enfermedad.
- Malestar por el tratamiento: resistencia a las visitas médicas, transfusiones y seguimiento estricto de la dieta.
- Pérdida de control: frustración por las limitaciones impuestas por la enfermedad.
En adolescentes:
- Tormenta emocional: intensificación de las emociones propias de la adolescencia, como cambios de humor, rebeldía e inestabilidad emocional.
- Dificultad de identidad: lucha por aceptar y adaptarse a la enfermedad como parte de su identidad.
- Aislamiento social: temor al rechazo o las burlas por parte de sus pares debido a la enfermedad.
- Preocupación por el futuro: incertidumbre sobre cómo la enfermedad afectará su vida social, académica y profesional.
El apoyo psicológico no solo beneficia al niño, sino también a sus padres y familiares, quienes también atraviesan por un momento difícil. “Por suerte ahora, a nivel nacional, tenemos un grupo de psicooncólogas pediatras que están fomentando la educación a otros profesionales y también brindando apoyo a las familias y todos los niños que están pasando por esto”, agradece la pediatra hemato-oncóloga.
Grupos de apoyo y redes de contención pueden ser de gran ayuda para enfrentar las dificultades emocionales y sociales que implica el cáncer infantil. “Existe un movimiento; las oncomamás, en el que se da ayuda psicológica, se hacen charlas sobre duelos, pérdidas, sobre cómo afrontar el cáncer y se dan apoyo entre las familias siempre guiadas con psicooncólogas. También se promueven leyes que ayudan, como la Ley Sana”, informa la especialista de INDISA.
La investigación, los nuevos tratamientos, la detección temprana, el apoyo emocional y la colaboración —entre profesionales de la salud, pacientes y familias— son claves para seguir aumentando las posibilidades de supervivencia y mejorar la calidad de vida de los niños que enfrentan esta enfermedad.
Clínica INDISA te acompaña en todo momento y, junto a las mejores tecnologías y equipo médico, te darán una atención personalizada y de calidad. Si tienes dudas sobre el estado de salud de tu hijo o hija, no dudes en pedir una hora con nuestro equipo médico de INDISA Maipú o Providencia.
5 de julio de 2024
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