Clínica INDISA
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Hablemos de… Colesterol

20260512 benner Hablemos de Colesterol

El colesterol suele asociarse a algo negativo, pero es una sustancia esencial para el funcionamiento del organismo. El problema aparece cuando sus niveles se elevan por sobre lo recomendado, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

El colesterol: necesario, pero en equilibrio


El colesterol es un tipo de grasa presente en todas las células del cuerpo. Cumple funciones clave, como la formación de hormonas, vitamina D y sustancias que ayudan a la digestión.

“El colesterol no es dañino en sí mismo. Es necesario para múltiples procesos del organismo, pero su exceso en la sangre es lo que genera riesgos para la salud”, explica Nilo Carvajal, cardiólogo de Clínica INDISA.

Colesterol “bueno” y “malo”: ¿qué significa realmente?


El colesterol se transporta en la sangre a través de lipoproteínas:

HDL o colesterol “bueno”

Ayuda a retirar el exceso de colesterol de la sangre y transportarlo al hígado para su eliminación

LDL o colesterol “malo”

Puede acumularse en las paredes de las arterias, formando placas que dificultan el flujo sanguíneo

Mantener un equilibrio adecuado entre ambos es fundamental para la salud cardiovascular.

¿Qué significa tener colesterol alto?


Se habla de colesterol alto cuando los niveles en sangre superan los rangos recomendados, especialmente el LDL. Esta condición muchas veces no presenta síntomas, por lo que puede pasar desapercibida durante años.

“El principal riesgo del colesterol elevado es que actúa de forma silenciosa, favoreciendo el desarrollo de enfermedades cardiovasculares sin dar señales evidentes en etapas iniciales”, advierte el especialista.

Factores que influyen: más allá de la alimentación


El colesterol puede elevarse por múltiples causas:

  • Alimentación: dietas altas en grasas saturadas y ultraprocesados.
  • Genética: algunas personas tienen predisposición hereditaria.
  • Sedentarismo: disminuye el colesterol HDL.
  • Estrés y hábitos de vida: pueden influir indirectamente en su aumento.

Si bien la alimentación es un factor importante, no es el único determinante.

Perfil lipídico: la clave para el diagnóstico


El colesterol se mide a través de un examen de sangre llamado perfil lipídico, que evalúa distintos componentes:

  • Colesterol total.
  • LDL (colesterol “malo”).
  • HDL (colesterol “bueno”).
  • Triglicéridos.

Este examen permite evaluar el riesgo cardiovascular y definir si se requieren cambios en el estilo de vida o tratamiento.

Valores de referencia


De manera general, se consideran adecuados:

  • Colesterol total: menor a 200 mg/dL.
  • LDL: menor a 100 mg/dL (puede variar según riesgo individual).
  • HDL: mayor a 40 mg/dL en hombres y 50 mg/dL en mujeres.

Estos valores deben interpretarse siempre en el contexto de cada paciente.

Riesgos y tratamiento


El colesterol alto se asocia a enfermedades como infarto al miocardio o accidente cerebrovascular. Sin embargo, no todos los casos requieren medicamentos.

“El tratamiento depende del riesgo cardiovascular global del paciente. En muchos casos, los cambios en el estilo de vida son la primera línea, y cuando es necesario, se indican fármacos para reducir los niveles de colesterol”, señala el cardiólogo.

Mantener controles periódicos y conocer los niveles de colesterol es fundamental para prevenir complicaciones. Un diagnóstico oportuno permite tomar decisiones a tiempo y cuidar la salud cardiovascular.


12 de mayo de 2026