Las Infecciones de Transmisión Sexual son un problema de salud pública que afecta a millones de personas en todo el mundo. Por ello, la prevención es fundamental para evitar las complicaciones asociadas a estos contagios.
El uso consistente del preservativo, combinado con pruebas de detección regulares, son las herramientas más efectivas para proteger nuestra salud sexual.
¿Cómo se transmiten las Infecciones de Transmisión Sexual?
La principal vía de transmisión de las Infecciones de Transmisión Sexual es el contacto sexual vaginal, anal u oral. “Sin embargo, algunas también pueden transmitirse a través de la sangre o de la madre al bebé durante el embarazo”, advierte el Dr. Pablo Céspedes, ginecólogo de Clínica INDISA. Estas infecciones, en muchos casos, no presentan síntomas evidentes.
¿Cuáles son los síntomas de las ITS en mujeres y en hombres?
“Los síntomas de las ITS pueden variar ampliamente y, en algunos casos, estar ausentes”, reconoce el especialista de Clínica INDISA.
Algunos de los síntomas más comunes incluyen:
En hombres: secreción uretral (por el pene), dolor al orinar, llagas o verrugas genitales, bultos en los testículos.
En mujeres: flujo vaginal inusual, dolor al orinar, sangrado entre períodos, llagas o verrugas genitales.
Algunas mujeres pueden experimentar otros tipos de desbalances o patologías que causan síntomas similares a los de algunas ITS. Por esta razón, es fundamental acudir a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso.
¿Cuáles son las ITS más comunes?
Clamidia: infección bacteriana muy común, a menudo sin síntomas, especialmente en mujeres. Puede causar inflamación en los órganos reproductivos y, si no se trata, llevar a complicaciones como Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP), embarazos ectópicos y problemas de fertilidad tanto en mujeres como en hombres.
Gonorrea: infección bacteriana que suele no presentar síntomas, especialmente en mujeres. Afecta los órganos reproductivos y puede causar dolor al orinar y secreción purulenta en el cuello del útero; y en hombres, secreción purulenta por la uretra (pene) e inflamación en el testículo. Al igual que la clamidia, puede llevar a complicaciones si no se trata.
Verrugas genitales (VPH): son causadas por el Virus del Papiloma Humano (VPH) y aparecen como pequeñas protuberancias en la zona genital o anal. La mayoría son inofensivas, pero algunos tipos de VPH pueden causar cáncer de cuello uterino, anal o de boca y garganta.
Herpes genital: infección viral causada por el virus del herpes simple. Produce ampollas dolorosas en la zona genital y anal que revientan y forman úlceras. No tiene cura, pero los medicamentos pueden ayudar a controlar los brotes.
VIH/SIDA: es el Virus de la Inmunodeficiencia Humana. Debilita el sistema inmunitario, dejándolo vulnerable a otras infecciones. El SIDA es la etapa avanzada de la infección por VIH. Sin tratamiento, puede llevar al SIDA, que es una enfermedad mortal.
Sífilis: infección causada por la bacteria Treponema Pallidum. Se transmite a través del contacto sexual con una persona infectada y sus síntomas pueden ser desde úlceras y sarpullidos hasta daños graves en órganos internos. Se trata con antibióticos y su detección temprana es clave para evitar complicaciones a largo plazo.
Consecuencias a largo plazo de las ITS no tratadas
El ginecólogo de Clínica INDISA alerta que las ITS no tratadas pueden tener consecuencias graves y duraderas para la salud.
Algunas de las complicaciones más usuales incluyen:
Infertilidad: tanto en hombres como en mujeres, las ITS pueden dañar los órganos reproductivos, lo que dificulta o imposibilita la concepción.
Embarazo ectópico: en mujeres, las infecciones pélvicas causadas por ITS pueden dañar las trompas de Falopio, aumentando el riesgo de embarazo ectópico (fuera del útero), una complicación potencialmente mortal.
Enfermedades crónicas: algunas ITS, como el VIH, pueden debilitar el sistema inmunológico y provocar enfermedades crónicas como el SIDA.
Cáncer: ciertos tipos de VPH pueden causar cáncer de cuello uterino, anal, vaginal, vulvar, pene y orofaringe.
Problemas de salud mental: vivir con una ITS puede llegar a generar ansiedad, depresión y otros problemas de salud mental.
Complicaciones durante el embarazo: las mujeres embarazadas con ITS no tratadas pueden transmitir la infección a su bebé durante el embarazo, el parto o la lactancia.
¿Cómo prevenirlas?
“Si bien la abstinencia de cualquier tipo de acto sexual es la única forma 100% segura de evitar las ITS, existen otras que nos pueden ayudar a disminuir el riesgo”, previene el Dr. Pablo Céspedes.
Algunas de estas son:
El uso correcto y consistente del condón reduce significativamente el riesgo de transmisión de muchas ITS, al crear una barrera física entre los fluidos corporales. Es importante usarlo correctamente desde el inicio hasta el final del acto sexual.
La vacunación contra algunas ITS, como la hepatitis B y el Virus del Papiloma Humano (VPH) (https://www.indisa.cl/blog/como-detectar-el-virus-del-papiloma-humano ), es una de las herramientas más efectivas para prevenir el cáncer de cuello uterino y otros tipos de cáncer relacionados con el VPH.
Pruebas de detección regulares, especialmente si tienes múltiples parejas sexuales, te permite detectar y tratar cualquier infección a tiempo.
Tener comunicación abierta con tu pareja sobre tu historial sexual y las precauciones es fundamental para mantener una relación sexual segura.
Evitar compartir objetos personales que puedan estar contaminados con sangre o fluidos corporales como agujas, jeringas, cuchillas de afeitar y juguetes sexuales.
¿Cuáles son algunos mitos sobre las ITS?
El Dr. Pablo Céspedes destaca que es importante identificar y reconocer los mitos sobre las ITS, ya que estos son numerosos y pueden llevar a conductas de riesgo.
"Una ducha después de tener relaciones sexuales es suficiente para prevenir las ITS": la mayoría de las ITS se transmiten a través del contacto directo con fluidos corporales y una ducha no elimina el riesgo de contagio.
"Si no tengo síntomas, no tengo ninguna ITS": muchas ITS no presentan síntomas en las primeras etapas de la infección.
"El condón protege contra todas las ITS": si bien el condón es una excelente barrera contra muchas ITS, no es completamente infalible. Algunas ITS, como la generada por el VPH (Virus del Papiloma Humano), pueden transmitirse a través del contacto piel con piel en zonas no cubiertas por el condón.
"Las ITS desaparecen solas con el tiempo": las ITS no desaparecen por sí solas y pueden causar complicaciones graves a largo plazo si no se tratan adecuadamente.
"Solo los jóvenes y adolescentes contraen ITS ": las ITS pueden afectar a personas de cualquier edad, raza, estilo de vida y orientación sexual.
"Una vez que se trata una ITS, se adquiere inmunidad": desafortunadamente, no es así. Puedes volver a contraer la misma ITS o una diferente si no tomas las precauciones necesarias.
"Las ITS son una señal de inmoralidad": contraer una ITS no es una señal de que alguien sea "malo" o "sucio". Las ITS son infecciones comunes que pueden afectar a cualquiera.
¿Cuál es realidad de las ITS en Chile?
Según datos del Instituto de Salud Pública, en 2023 se registraron 4.795 casos confirmados de VIH en Chile, siendo los hombres entre 30 y 34 años el grupo etario más propenso a contraer esta enfermedad. Sin embargo, el VIH no es la única infección de transmisión sexual (ITS) que ha aumentado en los últimos años.
La edad, la región geográfica, las prácticas sexuales y la disponibilidad de pruebas y tratamientos, son algunos factores que pueden influir a la hora de medir las ITS en la sociedad. Entre 2020 y 2023, la sífilis y gonorrea también registraron un incremento.
En ambas enfermedades, los hombres presentaron tasas de infección significativamente más altas que las mujeres. La sífilis afectó principalmente a hombres entre los 30 y 34 años, representando el 72,34% de los casos totales (7.839), mientras que la gonorrea fue más común en hombres de entre 20 y 24 años, con un 83% de los casos totales (793).