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La verdad sobre la andropausia

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La pérdida de la fuerza física, del deseo sexual e incluso de la capacidad de concentración son parte de los síntomas que indican que estamos envejeciendo y que la testosterona ha disminuido.

 

La andropausia se define como la disminución lenta y gradual de la testosterona, lo que se traduce en cambios orgánicos y algunos emocionales.

 

La hormona masculina comienza a disminuir a partir de los 30 años, pero no es hasta los 50 que se dan grandes bajas en los niveles de testosterona que alteran la calidad de vida. Este proceso es comparable con los trastornos hormonales que sufre la mujer y que conocemos como menopausia.

 

La pérdida de masa muscular, alteraciones del sueño, pérdida del vello genital, irritabilidad, manos y pies fríos, sudoración y estreñimiento son parte de los síntomas a los que hay que estar atentos llegada cierta edad.

 

“El problema es que los síntomas son vagos, no son muy precisos. A menudo se comienza con una disminución de la capacidad sexual, en otras ocasiones hay disminución de la capacidad laboral, de la fuerza muscular, o cambios anímicos como irritabilidad, apatía, etc.”, señala el Dr. Alberto Pabón, urólogo-andrólogo de Clínica INDISA.

 

El diagnóstico, en ocasiones, es difícil, porque a muchos hombres les cuesta admitir que hay un problema, y mucho más si está vinculado a la sexualidad y directamente con las hormonas masculinas.

 

Si crees que estás en este proceso, es aconsejable que respondas las siguientes preguntas del cuestionario de ADAM.

Si contestas afirmativamente en las preguntas 1 y 7, o en 3 de las otras, se recomienda visitar a un especialista.

 

1) ¿Ha decrecido su deseo sexual?
2) ¿Tiene falta de energía?
3) ¿Ha disminuido su fuerza o resistencia?
4) ¿Ha perdido estatura?
5) ¿Ha notado que disfruta menos de la vida?
6) ¿Está triste o irritable?
7) ¿Sus erecciones son menos rígidas?
8) ¿Ha notado una disminución en su habilidad para los deportes?
9) ¿Se queda dormido después de comer?
10) ¿Ha disminuido su eficacia para realizar el trabajo diario?

 

“El tratamiento es una terapia de reemplazo con testosterona, lo que implica una aplicación periódica de esta hormona, que puede ser en gel o mediante inyecciones, pero requiere control médico no sólo de los niveles hormonales, sino también de la próstata”, explica el Dr. Pabón.

 

Para llevar esta etapa de la mejor manera y tener una buena calidad de vida sin importar la edad, es recomendable: mantener la actividad sexual, aliviar el estrés (ojalá mediante el deporte), cuidar la alimentación y las horas de descanso, disminuir el consumo de cafeína y alcohol, realizar oportunamente los chequeos médicos y, por supuesto, compartir lo que le está pasando con la pareja.

 

Colaboración: Dr. Alberto Pabón, Urólogo-andrólogo de Clínica INDISA.

 

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