
¿Por qué más personas desarrollan cálculos renales en verano?

Los cálculos renales, también conocidos como litiasis renal, son formaciones sólidas compuestas de minerales y sales ácidas que se desarrollan en los riñones. Estas estructuras pueden variar en tamaño, desde pequeñas como un grano de arena hasta grandes como una pelota de golf. Cuando estos cálculos se desplazan a través del sistema urinario pueden causar un dolor intenso.
"Los cálculos renales son una patología urológica muy frecuente durante todo el año, pero es en los meses de diciembre, enero y febrero en los que podría aumentar la frecuencia”, admite el Dr. Jesús Mogollón, urólogo de Clínica INDISA.
El factor verano
Las altas temperaturas del verano provocan una mayor sudoración, lo que lleva a una pérdida importante de líquidos corporales. Si no se compensan con una ingesta adecuada de agua, se produce deshidratación.
"Cuando el cuerpo se deshidrata, los riñones producen una orina más concentrada y con cambios de pH, creando un ambiente perfecto para la cristalización de sustancias como el calcio, el oxalato y el ácido úrico, que son los principales componentes de los cálculos renales”, puntualiza el Dr. Jesús Mogollón.
Otros factores de riesgo incluyen:
- Antecedentes familiares de cálculos renales.
- Dieta alta en proteínas, sodio y azúcares.
- Obesidad.
- Ciertas condiciones médicas como hiperparatiroidismo.
¿Qué rol cumple la deshidratación en los cálculos renales?
La deshidratación juega un papel fundamental en la formación de cálculos renales por varias razones:
- Concentración de minerales: al disminuir el volumen de orina, se concentran los minerales que normalmente serían diluidos y eliminados.
- Reducción del flujo urinario: la menor producción de orina significa menos "lavado" de los riñones y las vías urinarias.
- Aumento de la acidez: la orina concentrada tiende a ser más ácida, lo que facilita la cristalización de ciertos minerales.
- Cambios en el pH urinario: la deshidratación puede alterar el balance ácido-base de la orina, favoreciendo la formación de cristales.
"Muchos pacientes que sufren un episodio de cálculos renales en verano reconocen haber reducido su ingesta de líquidos o haber realizado actividades al aire libre sin la hidratación adecuada. Este patrón es especialmente evidente en personas que trabajan al aire libre o practican deportes durante las horas de mayor calor”, plantea el especialista.
Opciones de tratamiento
El tratamiento de los cálculos renales depende principalmente de su tamaño, ubicación y composición. Entre las opciones disponibles, se encuentran:
| Tamaño del cálculo | Tipo de tratamiento | Descripción / procedimiento |
|---|---|---|
| Pequeños (<5 mm) | Manejo conservador. | Observación (esperar expulsión natural), hidratación abundante y analgésicos para el dolor. |
| Medianos y grandes | Intervención no invasiva. | Litotricia extracorpórea: ondas de choque que fragmentan el cálculo desde fuera del cuerpo. |
| Mínimamente invasiva. | Ureteroscopia: remoción o fragmentación a través de las vías urinarias. | |
| Casos complejos. | Nefrolitotomía percutánea: para cálculos grandes. La cirugía abierta es el último recurso. |
Prevención: cómo reducir el riesgo de padecer cálculos renales
La prevención es fundamental, especialmente durante los meses de verano. Algunas recomendaciones claves incluyen:
• Hidratación adecuada:
- Beber al menos 2-3 litros de agua al día.
- Aumentar la ingesta de líquidos en días calurosos o durante actividad física.
- Distribuir el consumo de agua durante todo el día.
• Alimentación equilibrada:
- Reducir el consumo de sal.
- Moderar la ingesta de proteínas animales.
- Consumir frutas y verduras frescas.
- Limitar alimentos ricos en oxalatos (como espinacas, chocolate y frutos secos) en caso de predisposición a cálculos de oxalato cálcico.
• Otros consejos:
- Evitar la exposición prolongada al sol sin protección.
- Mantener un peso saludable.
- Seguir las recomendaciones médicas específicas según el tipo de cálculos previos.
- Hacer ejercicio siempre y, en ese caso, duplicar la ingesta de agua y líquidos para compensar las pérdidas insensibles, como la sudoración.
Si usted ha experimentado síntomas como dolor intenso en la zona lumbar, dificultad para orinar, náuseas o sangre en la orina, no dude en visitar Clínica INDISA. Estos podrían ser signos de cálculos renales que requieren atención médica inmediata.
7 de enero de 2026
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