
Ronquidos, infecciones y apnea del sueño: las señales que pueden indicar una cirugía de amígdalas

Ronquidos intensos, pausas al respirar mientras se duerme o amigdalitis que se repiten varias veces al año. Aunque muchas personas relacionan las amígdalas únicamente con el dolor de garganta, cuando aumentan de tamaño o presentan infecciones recurrentes pueden afectar significativamente la calidad de vida y convertirse en una indicación de cirugía.
El otorrinolaringólogo de Clínica INDISA, Dr. Roberto Arias, explica que "la cirugía no se indica únicamente porque un paciente tenga episodios frecuentes de dolor de garganta. Es necesario evaluar la frecuencia y gravedad de las infecciones, además del impacto que producen en su calidad de vida. También existen casos en que el tamaño de las amígdalas dificulta la respiración durante el sueño, situación que requiere una evaluación oportuna".
¿Cuándo se recomienda operar las amígdalas?
La amigdalectomía, procedimiento para extirpar las amígdalas, ya no se realiza de forma rutinaria. Actualmente, la decisión se basa en criterios médicos bien establecidos y en una evaluación individual de cada paciente. Si bien las amígdalas cumplen un importante rol en la respuesta inmunológica, existen situaciones en las que dejan de ser un mecanismo de defensa y se transforman en un foco de infecciones o en una causa de obstrucción de la vía aérea.
¿Con qué frecuencia deben repetirse las infecciones?
Uno de los principales criterios para indicar una amigdalectomía es la recurrencia de amigdalitis bacterianas. Para ello, los especialistas utilizan los criterios internacionales de Paradise, que establecen que la cirugía puede recomendarse cuando el paciente presenta:
- Siete o más episodios documentados en un año.
- Cinco o más episodios por año durante dos años consecutivos.
- Tres o más episodios por año durante tres años seguidos.
Cada episodio debe estar respaldado por signos clínicos compatibles, como fiebre, presencia de exudado en las amígdalas o confirmación de infección por estreptococo.
¿Las amígdalas pueden hacerte roncar o dormir mal?
Sí. El crecimiento excesivo de las amígdalas puede obstruir la vía aérea y provocar apnea obstructiva del sueño, una condición que afecta el descanso y, especialmente en niños, puede repercutir en el desarrollo y el rendimiento diario.
Entre los principales signos de alerta se encuentran los ronquidos intensos y persistentes, las pausas respiratorias durante el sueño, la somnolencia diurna, la irritabilidad, el bajo rendimiento escolar y la respiración habitual por la boca.
¿Existen otras situaciones en las que se recomienda la cirugía?
Además de las infecciones recurrentes y los trastornos respiratorios, existen otras condiciones en las que una amigdalectomía puede ser la mejor alternativa:
- Desarrollo de un absceso periamigdalino.
- Marcada asimetría entre ambas amígdalas, situación que requiere evaluación para descartar otras patologías.
- Halitosis persistente causada por tonsilolitos (cálculos amigdalinos) cuando no responde a medidas de higiene ni tratamiento médico.
Actualmente, las técnicas quirúrgicas han evolucionado, permitiendo una recuperación más rápida y con menos molestias que hace algunos años. Por ello, la indicación de una amigdalectomía siempre debe responder a una evaluación médica integral, considerando tanto los síntomas como el impacto que estos generan en la calidad de vida del paciente.
En Clínica INDISA, un equipo de especialistas en otorrinolaringología realiza el diagnóstico y tratamiento de las patologías amigdalinas mediante un enfoque integral y tecnología de apoyo para ofrecer una atención segura y personalizada.
6 de agosto de 2026
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