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Cómo recuperarte de la mejor manera tras una intervención quirúrgica urológica


Mujer sentada haciendo ejercicio en su piso pélvico

Todas las operaciones llevan asociados períodos de convalecencia, unos más complicados que otros. No obstante, siempre se pueden aplicar “tips” para acortar los procesos y hacer más llevadera la recuperación.

Los cuidados posoperatorios varían dependiendo de la intervención realizada. Por ende, los consejos son diferentes según los procedimientos y la operación que se haya llevado a cabo. Pata estos consejos, el Dr. Raul Morales Iturrizagastegui nos entrega su opinión.

Endoscopía: resección transuretral

Consiste en la extracción de tejidos dañados ubicados en la uretra, los que también se pueden encontrar en la vejiga y en la próstata.

El procedimiento es efectuado con la herramienta conocida como endoscopio. ¿Su resultado? No es tan doloroso como se podría pensar, considerando que el uso de este aparato no requiere de una incisión en el cuerpo. De hecho, podrás orinar de manera casi inmediata una vez terminado.

A pesar de este panorama optimista, la próstata necesita recuperarse, y este proceso puede ser mucho más rápido si sigues los siguiente consejos:

  • Cesar cualquier actividad sexual durante un período de dos semanas o más, en base a como progrese la recuperación.
  • No someterse a actividades que requieran hacer mucha fuerza, especialmente si involucran levantar objetos superiores a los dos kilos.
  • No manejar vehículos por al menos 14 días.
  • Salir a caminar por tramos de 15 minutos e ir aumentando progresivamente ese tiempo conforme pasen las semanas.
  • Tomar mucha agua, dejando de lado el café, las bebidas y el alcohol.

Si se consideran estas indicaciones, la recuperación no se debería extender por más de tres semanas.

Por otra parte, también existen factores que se pueden presentar durante el posoperatorio y ante los cuales no tenemos que extrañarnos demasiado, ya que son bastante comunes.

Uno es la inconteniencia urinaria, la cual acontece en el caso de una intervención hecha en la próstata. Consiste en la pérdida del control de la orina, debido a que los músculos encargados de esa función ven extraviada su capacidad, la cual podrán ir retomando con el paso de los días.

Los ejercicios Kegel son una buena fórmula de acelerar el proceso de recuperación de dichos músculos.

Ejercicios Kegel

El Dr. Octavio Castillo, jefe de Urología de clínica INDISA, nos explica que el objetivo de los ejercicios de Kegel es mejorar la musculatura del piso pélvico, y, tanto en mujeres como hombres, mejorar la incontinencia urinaria.

El piso pélvico es una estructura muscular y ligamentosa que se encuentra en la parte baja de la pelvis, que sostiene estructuras como el útero, vagina, vejiga, uretra , ano y recto.

Estos ejercicios fueron descritos por el Dr. Arnold H. Kegel, con especialidad en ginecología, en la década de los 40, como una forma no quirúrgica de prevenir el escape urinario involuntario en mujeres. Aunque los ejercicios parecen simples, es fundamental encontrar los músculos que deben ser ejercitados. No es infrecuente que quienes no ha sido adecuadamente entrenados trabajen los músculos del abdomen, glúteos y muslos, con lo cual no se logará ningún resultado.

Para localizar los músculos adecuados lo manera más fácil de reconocerlos son los siguientes:

  • Mujeres
    • Simular que se está impidiendo que salga un gas por el recto
    • Apretar los músculos de la vagina alrededor de un tampón
  • Hombres
    • Simular que se evita eliminar un gas por el ano
    • Intentar cortar el chorro miccional al momento de orinar

Se estarán identificando los músculos apropiados cuando se sienta contracción en la parte posterior de la pelvis y no en la parte anterior.

La forma de realizar los ejercicios es muy fácil. Al principio se hacen acostado, pero luego y cuando se sienta seguro, puede hacerlo sentado o de pie. Estos consisten en:

  • Contraer los músculos de la pelvis (según la descripción anterior) por 3 a 5
  • Segundos
  • Relajación por 3 a 5 segundos
  • Repetir en ciclos de 10 repeticiones (30 a 40 ejercicios cada día)

Para lograr los objetivos, estos ejercicios deben pasar a ser parte de una rutina diaria. Si no logra los objetivos planteados pudiera ser necesario una asesoría con kinesiólogos expertos en piso pélvico.

Prostatectomía radical

Para lograr los objetivos, estos ejercicios deben pasar a ser parte de una rutina diaria. Si no logra los objetivos planteados pudiera ser necesario una asesoría con kinesiólogos expertos en piso pélvico.

Los cuidados que deberás tener en cuenta después de esta operación pueden demorar un mes aproximadamente desde el alta.

Las molestias tras la intervención quirúrgica se podrán manifestar como dolores en las siguientes partes del cuerpo:

  • Abdomen
  • Escroto
  • Ano

Además, el paciente podría quedar con un catéter para drenar la orina que proviene de la vejiga, el cual podrá quitarse de una a tres semanas.

Al igual que la resección transuretral, existen procedimientos que pueden alivinar el posoperatorio de la prostatectomía radical. ¿Complicados? Para nada, solo debes poner atención a los siguientes consejos.

  • En caso de evidenciar complicaciones sexuales, manifestadas en problemas con la erección, el orgasmo o la cantidad de semen expulsado, ¡no te preocupes! Estas situaciones se irán normalizando con el paso de los días.
  • Antes de consumir cualquier medicamento, siempre se debe notificar en una consulta médica, para así asegurarte de que el producto no complicará la condición posoperatoria.
  • Consumir mucha agua y evitar el café y el alcohol. Ingerir frutas y verduras y no comer alimentos que produzcan estreñimiento.
  • Salir a caminar es una buena opción, especialmente para evitar pasar períodos extensos en cama. Pero no confundir actividad física con cargar objetos pesados, esto puede ser contraproducente para la salud.
  • No manejar por un tiempo prolongado.
  • Cuando se saque el catéter, podrás sufrir de unas ganas terribles de ir al baño, además de ardor y un poco de sangre al orinar. Estos problemas se normalizarán con el paso de los días. Los ejercicios Kegel son una buena manera de apresurar este proceso.
  • ¿Espasmos en la vejiga? Siempre se puede solicitar un medicamento para controlar estos síntomas.
  • Si la orina aparece con un color rojo oscuro, no hay de qué preocuparse, es común tras esta operación.
  • Hasta tres semanas, puedes tener el escroto inflamado. ¿Alguna recomendación? Ropa interior corta y una toalla debajo de la zona afectada cuando llegue la hora de acostarse.
  • Usar un jabón suave y agua, ideales para limpiar la herida.
  • Mientras no cicatrice la intervención, no es recomendable sumergirse en agua por mucho tiempo, lo mismo mientras se tenga el catéter conectado.
  • El parche en la herida debe cambiarse diariamente, evitando que este se ensucie.

Limpieza de catéter

La endoscopía prostatectomía radical trae aparejado el uso de una sonda que va conectada a la vejiga del paciente. Esta requerirá una mantención constante, de lo contrario podría ensuciarse y terminar afectando la salud.

De partida, es importante preguntarle al doctor si se puede tomar una ducha con el catéter puesto. Aclarado este punto, podemos concentramos en el cuidado de este.

¡Todo un kit de supervivencia será necesario para este procedimiento! Pero no será complicado, a continuación los materiales a la mano para comenzar la limpieza:

  • Un recipiente o lavamanos limpio.
  • Acceso a agua caliente.
  • Jabón.
  • 2 toallas de mano.
  • 2 toallas (de las grandes).

Antes de ejecutar el lavado, tener en cuenta las siguientes consideraciones:

  • Un recipiente o lavamanos limpio.
  • Acceso a agua caliente.
  • Jabón.
  • 2 toallas de mano.
  • 2 toallas (de las grandes).

El lavado del catéter no será muy distinto. Cambiar el agua caliente del recipiente, aplicarle jabón a la toalla y ya podemos comenzar.

Se deberá tomar la sonda cuidadosamente desde uno de los extremos más cercanos al pene o vagina. Desde ese punto, limpiarla con la toalla desde el cuerpo hacia afuera (nunca al revés).

Terminado este punto, se procede a secar el catéter con la segunda toalla (seca), concluyendo así el proceso de limpieza.

Nunca hay que olvidar revisar el correcto funcionamiento del catéter y su conexión con la bolsa que acumula la orina. Ante cualquier falla o infección, no dudar en contactar a un médico.

Estos son sola algunos consejos que podrán ayudar a que tu recuperación sea más llevadera. Cualquier duda o consulta, puedes contar con el apoyo de tu médico tratante o el staff de Clínica INDISA.