Reserva de horas

MESA CENTRAL 2 2362 5555
RESERVA DE HORAS 2 2362 5400

Clínica INDISA
Buscar 
Destacados

Comer arena y compartir con el perro: ¿es cierto que le sube las defensas a tu hijo?


Comer arena y compartir con el perro: ¿es cierto que le sube las defensas a tu hijo?


A los niños de todas las edades les gusta descubrir, explorar, probar y mancharse. Muchas veces, esto puede hacer que cualquier padre pierda la cabeza y se preocupe de la salud de su hijo; sin embargo, es típico escuchar de la familia y amigos que el exponer a tu hijo a los gérmenes puede hacerlo más resistente a enfermedades. El pediatra de clínica INDISA, Dr. Víctor Monreal, explica qué tan cierta es esta creencia.

Primero, hay que entender que las defensas son parte del sistema inmune de todos los seres humanos y que en los menores se va fortaleciendo a medida van creciendo y se exponen a distintos factores, como las vacunas, la interacción con otras personas y el ambiente.

El profesional puntualiza que tanto para su desarrollo físico como psicológico “es esencial dejar que el niño explore nuevos lugares, se ensucie con tierra, tenga la libertad de jugar con objetos seguros y pruebe sus habilidades en distintos ambientes”. Sin embargo, hace un alcance clave: “No se trata de que el niño coma tierra o arena, ni tampoco que se exponga a un recién nacido o a una guagua de meses junto al plato de comida del perro. Todo extremo es malo. Pero sí se trata de dejar que interactúe con mascotas, que se embarre la cara y juegue sin problemas”.

Efectivamente y el especialista lo confirma, al estar expuestos de manera temprana a ciertas bacterias y microorganismos, ayuda a los niños para que su sistema inmune genere anticuerpos. Esto significa que, a largo plazo, aquellos que interactuaron con un ecosistema más variado serán menos propensos a padecer enfermedades comunes, como un resfrío o alergias.

Por otro lado, el médico explica que tal como el cuerpo genera esta barrera ante los gérmenes y enfermedades, puede ocurrir lo mismo con algunos medicamentos. “No se recomienda dar remedios que no son recetados por el médico de cabecera del niño. Por ejemplo, los antibióticos administrados de manera innecesaria e indiscriminada, pueden producir resistencia a sus componentes y luego, los niños se inmunizan a su efecto cuando es realmente necesario”, asegura el Dr. Monreal.