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Enfermedades urológicas: síntomas y tratamientos


Doctor muestra una maqueta del aparato urológico a paciente

La urología es una especialidad transversal que puede tratar muchas enfermedades que afectan a los riñones y otros órganos. Lee en esta nota las enfermedades y los síntomas más comunes.

Sangre en la orina: posibles causas

Existen muchas enfermedades que ponen en alerta al paciente, pero es importante mantener la tranquilidad y consultar al especialista competente en la materia para que diagnostique y trate a tiempo la patología.

Presentar sangre en la orina (Hematuria) suele generar ansiedad y preocupación a las personas, por lo que siempre es necesario consultar a tiempo para descartar otro tipo de enfermedad.

¿Qué es la Hematuria ?

La Hematuria se refiere a la aparición de sangre en la orina. Esta puede ser causada por múltiples patologías de origen urológico. Una historia clínica, signos y síntomas nos acercarán a una observación de diagnóstico inicial, la cual será necesario complementar con exámenes de laboratorio e imágenes que nos permitirán determinar con certeza el origen de la presencia de sangre en la orina. Aunque esta (hematuria) se presente en forma intermitente o se detenga, es recomendable consultar a un especialista para descartar un trastorno grave.

La cantidad de sangre en la orina puede variar. Si es abundante y es posible observar sangre en la orina corresponde a una Macrohematuria; y si no se puede observar sangre en la orina, pero sí en un sedimento de orina, se denomina Microhematuria. Existen distintos tipos de hematurias, algunas de las cuales son:

  • Hematurias silenciosas: no presentan síntomas.
  • Hematuria inicial: cuando se tiñe el inicio de la micción.
  • Hematuria total: cuando se tiñe toda la orina.
  • Hematuria terminal: ocurre al final de la micción.

¿Cuáles son los síntomas y signos a los que hay que estar atento?

Las hematurias pueden asociarse a dolor tipo cólico renal, dolor tipo ardor o molestia irritativa que se manifiesta en la vejiga.

¿Cuáles son las principales causas?

Existen múltiples causas que pueden dar origen a sangre en la orina, como:

  • Cálculos (Litiasis).
  • Infecciones.
  • Procesos inflamatorios.
  • Traumatismos.
  • Tumores.
  • Medicamentos y alimentos que producen orina teñida de rojo, pero que no corresponden a Hematuria.

Estas causas pueden observarse en patologías tanto de vías urinarias como de riñones uréteres y vejiga.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Más que factores de riesgo, adultos, adolescentes y niños pueden, en ocasiones, tener sangre en la orina. Sin embargo, dependerá en general del grupo etario, la prevalencia de la hipótesis diagnóstica.

Los factores de riesgo son los siguientes:

Pacientes mayores de 50 años.

Personas que practican deportes competitivos o corredores de larga distancia pueden presentar sangrado urinario; de hecho, algunas personas suelen conocer la enfermedad como “Hematuria del Corredor” .

¿Cuáles son las pruebas complementarias y los tratamientos a realizar?

Siempre será necesario complementar la historia clínica y el examen físico con exámenes de laboratorio o imágenes.

En ocasiones, efectuar el diagnóstico puede ser más complejo, por lo que es necesario ampliar el estudio con exámenes de mayor complejidad.

Tratamientos

El tratamiento para la Hematuria dependerá del diagnóstico. Puede implicar hospitalización, uso de medicamentos y, en algunas ocasiones, llegar a ser quirúrgico, programado o de urgencia.

¿Dolor de testículos? Cuándo visitar a un especialista

En ocasiones, los hombres suelen sentir en más de una ocasión, un dolor incómodo y fuerte en los testículos, el cual con el pasar de los días se puede apaciguar o intensificar.

Este dolor debe ser la primera señal de alarma de que algo puede estar fallando en el cuerpo, sobretodo porque no es normal tener un dolor en los testículos, aunque algunas veces la causa de este dolor pueda tener origen en una alteración leve o de carácter transitorio.

El urólogo Dr. Carlos Bejarano de Clínica INDISA señala que “los testículos, a diferencia de otros órganos alojados en la cavidad abdominal o pélvica, están más expuestos, sin muchas barreras anatómicas que los protejan, de modo que, la gran mayoría de las veces, la presencia de dolor testicular leve y ocasional, tiene origen en pequeñas compresiones o traumatismos locales”.

Por qué se puede producir el dolor testicular

Los testículos son sensibles es por esto que incluso una lesión menor puede causar dolor o molestia, sin embargo, un dolor testicular severo requiere de atención médica inmediata.

Dentro las principales causas de un dolor testicular se pueden encontrar:

  • Quistes
  • Infección
  • Inflamación
  • Torsión testicular (más común en hombres jóvenes entre los 10 y los 20 años)
  • Cáncer testicular (aunque muchas veces el dolor del testículo es leve o incluso no se presenta).

El doctor explica que existen diferentes tipos de infecciones que se pueden generar en los testículos:

  • Epididimitis: Es una inflamación del epidídimo lo cual le puede pasar a hombres de cualquier edad, la causa más frecuente de la epididimitis es una infección bacteriana, incluso las infecciones de transmisión sexual, como la gonorrea o la clamidia.
  • Orquitis: Es la inflamación de uno de los testículos o de ambos, esta enfermedad se puede dar por infecciones bacterianas o virales. En algunos casos, el virus de las paperas puede provocar esta enfermedad.
  • Varicocele: : El varicocele es el agrandamiento de las venas dentro del escroto, lo que puede hacer que los testículos no se desarrollen de manera normal. Las varicocele tienen un aspecto similar a una vena con varices. La mayoría de los varicoceles ocurren en el testículo izquierdo y muchos no necesitan tratamiento.
  • Espermatocele: Es un quiste que se forma en el epidídimo, por lo general es indoloro y no canceroso, en la mayoría de las ocasiones, está lleno de un líquido lechoso o transparente que células espermáticas muertas.
  • Hidrocele: Es más frecuente en los recién nacidos, aún cuando también ocurre en adultos, es cuando hay líquido en el área interior del escroto, rodeando el testículo.

Síntomas

Cuando algo no anda bien en nuestro cuerpo, siempre hay diferentes síntomas a los cuales hay que estar atentos ya que pueden significar enfermedades de mayor importancia, en el caso de tener dolor en los testículos, hay que acudir al servicio de urgencias si se presentan los siguientes síntomas:

  • Cuando el dolor es permanente y fuerte.
  • Si es que tuvo una lesión o traumatismo en el escroto y aún tiene dolor o inflamación después de una hora.
  • Si es que además de dolor, también tienes dolores de cabeza, vómitos y náuseas.
  • Si se siente una protuberancia grande o pequeña en el escroto.
  • Fiebre
  • Si es que el escroto se encuentra de color rojo y con temperatura caliente y sensible al tacto.
  • Al haber estado en contacto con una persona con paperas.
  • Luego de dolor y ardor después de tener relaciones sexuales.

El doctor explica que ante cualquier dolor testicular, lo común es solicitar diferentes tipos de exámenes, entre los más comunes se encuentran los exámenes de orina y ecografías a la zona que presenta dolor. “Hay que ser cautelosos y ante cualquier dolor o ardor que sea fuera de lo normal, es necesario acudir a un doctor, sobre todo para descartar la posibilidad de cáncer testicular, ya que este en ocasiones se puede detectar debido a dolores en la zona”, explica el doctor Carlos Bejarano.

Recomendaciones

El dolor en los testículos puede comenzar en el escroto y extenderse hacia el abdomen, por lo general se puede sentir un dolor repentino y agudo, pero se recomienda mantener la calma y no asustarse ya que todo tiene solución y en Clínica INDISA están los mejores especialistas para ayudarlo, es por esto que estas son algunas recomendaciones para disminuir el malestar del dolor testicular:

  • Medicamentos y antibióticos: Si quieres disminuir el malestar de manera efectiva, es necesario tomar los medicamentos y antibióticos de la manera correcta y por sobretodo, consultar con su médico si usted cree que su medicamento no le está ayudando o si presenta efectos secundarios.
  • Descanso: Es necesario que reduzca su actividad hasta que el dolor haya disminuido, lo ideal es aprovechar estos días de reposo y descanso.
  • Compresas frías: Use de manera adecuada una compresa fría en los testículos para ayudar a aliviar el dolor.
  • Elevación: Poner una toalla o un cojín pequeño debajo de sus testículos es una técnica para elevarlos cuando esté sentado en una silla o acostado en la cama, esto ayudará a aliviar el dolor y a disminuir la inflamación.
  • Relaciones sexuales: Evite tener relaciones sexuales hasta que haya dejado de tomar antibióticos y es necesario el uso de condón para reducir el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual.

¿Qué sucede cuando un testículo es de mayor tamaño que el otro?

El experto señala que es normal que exista una leve asimetría en el tamaño y la posición de los órganos pares. “Tal es el caso de los pulmones, los riñones, los ovarios en la mujer y también de los testículos.

Sin embargo, esta diferencia de tamaño debe ser mínima y cualquier variación rápida del volumen testicular (ya sea crecimiento o disminución) debe motivar una consulta urgente con el especialista. La gran mayoría de los tumores o cáncer testicular se manifiesta inicialmente con aumento del volumen del testículo (crecimiento veloz y aumento de la consistencia), antes que el dolor”.

Es necesario que nos preocupemos y acudamos al urólogo cuando el dolor es persistente o se repite con mucha frecuencia, independiente de la intensidad de la molestia.

“Los hombres no deben temer consultar al urólogo si presentan dolor u otras alteraciones en sus testículos, porque el diagnóstico a tiempo de algunas de las patologías que causan estos síntomas es indispensable para conservar la salud sexual y reproductiva. Y en el caso de los tumores testiculares, puede significar la diferencia entre la vida y la muerte”, nos comenta el urólogo Carlos Bejarano.

Incontinencia urinaria: una patología que se sufre en silencio

Existen ciertas enfermedades que se pueden desarrollar con el pasar de los años, la incontinencia urinaria es una de estas. A diferencia de lo que muchos creen, esta patología puede afectar a niños, jóvenes, adultos y personas mayores.

Qué es la incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria es la pérdida o escape involuntario de orina y representa un problema médico y social importante con una tendencia creciente debido, entre otras razones, al envejecimiento de la población. Este es un problema más común de lo que se suele creer y es 100% tratable.

Al ser un tema incómodo y vergonzoso para hablar, es por esto que muchas personas demoran en consultar a un especialista. Esto muchas veces puede ocasionar problemas mayores a largo plazo.

A quiénes afecta

Es de importancia considerar que la incontinencia urinaria se puede presentar a cualquier edad. Sin embargo, es más frecuente en la población adulta y de dos a cuatro veces más común en mujeres que en hombres. Dentro de los factores de riesgo de la incontinencia urinaria tenemos: la menopausia, obesidad, cirugías ginecológicas y paridad entre otros. Las mujeres en estado de menopausia representan al grupo de mayor riesgo, esto, debido al déficit hormonal y al largo tiempo que los ligamentos y músculos que sostienen el piso pélvico han estado expuestos al peso, esfuerzo físico y partos, entre otros.

La incontinencia urinaria no es obviamente un proceso de riesgo vital, pero deteriora significativamente la calidad de vida de los pacientes, limita su autonomía y reduce su autoestima.

El doctor Arquímedes Rodríguez, urólogo de la Clínica INDISA explica la importancia de que de acudir al médico en caso de padecer algún síntoma y de esta manera tratar la incontinencia de la manera correcta lo antes posible.

¿Cómo afecta esta condición?

La incontinencia urinaria tiene un impacto negativo notable sobre múltiples aspectos de la vida diaria que se ve reflejado en distintos ámbitos:

  • Entorno social: menor interacción social o mayor aislamiento, abandono de algunas aficiones, etc.
  • Físico: como limitaciones a la práctica deportiva.
  • Sexual: con la pérdida de la actividad sexual, evitación de la pareja.
  • Psicológico: que se ve en la pérdida de la autoestima, apatía, depresión.
  • Sentimientos de culpabilidad laboral: absentismo, menos relación.
  • Doméstico: precauciones especiales con la ropa, protección de la cama, entre otros.

Las mujeres con incontinencia urinaria desarrollan hábitos de comportamiento para disminuir el problema en parte, tales como la reducción en la ingesta de líquidos, el aislamiento y retracción social, la utilización de toallas protectoras y la adquisición de una determinada frecuencia miccional.

Síntomas a los que debes poner atención

De acuerdo con el especialista, tienes que estar atento a los siguientes síntomas que pueden estar evidenciando una incontinencia urinaria.

  • Sensación de peso vaginal.
  • Molestia al momento de tener relaciones sexuales.
  • Sensación de tener una masa en el área genital.
  • Escape de orina asociado a urgencia para llegar al baño.
  • Escape de orina asociado a esfuerzos físicos (tos, reír, estornudar, y más)
  • Orinar con más frecuencia.
  • Dolor pélvico y vaginal crónico.

Causas de la incontinencia

Existen diferentes razones por las cuales se puede dar una incontinencia urinaria, pero las más comunes son las siguientes:

Cambios en el cuerpo: distintos cambios en el cuerpo pueden potenciar el hecho de padecer de incontinencia urinaria, como por ejemplo:

  • Durante el embarazo.
  • Estar en el proceso de menopausia.
  • Cambios repentinos y bruscos en el peso.
  • La obesidad: el aumento de presión en la vejiga puede conducir a la incontinencia
  • Enfermedades crónicas como: Diabetes, Esclerosis múltiple, Parkinson, Infecciones urinarias, Hiperactividad en la vejiga.

Factores de riesgo

Existen diferentes hitos que pueden potenciar el riesgo de padecer incontinencia, sin embargo, las personas de cualquier edad pueden tener incontinencia urinaria, algunos de los factores de riesgo más comunes podrían ser los siguientes:

  • La edad, siendo más común en paciente mayores de 60 años
  • Sexo femenino.
  • Menopausia.
  • Paridad.
  • Cirugías ginecológicas como la histerectomía.
  • Tabaquismo, quizá debido al aumento de presión abdominal en la fumadora crónica.

Tipos de incontinencia urinaria

Incontinencia por esfuerzo: es la pérdida involuntaria de orina que ocurre al hacer algún esfuerzo físico que aumente la presión abdominal (como por ejemplo toser, reír, correr, levantar algo pesado e incluso durante la relación sexual).

Este tipo de incontinencia se presenta con mucha más frecuencia en el sexo femenino. Algunas recomendaciones para poder ayudar a solucionar este problema, podrían ser las siguientes:

  • Ejercicios de Kegel: apretar la musculatura de la zona genital por cinco segundos y luego soltar. Repetir el ejercicio tres veces aproximadamente hasta que haya terminado la micción.
  • Mantener el peso: es importante mantener una alimentación saludable y balanceada, tratar de no tener cambios bruscos en el peso, ya que de esta manera se puede evitar padecer de una incontinencia urinaria.

Incontinencia de urgencia: la incontinencia urinaria de urgencia es la pérdida involuntaria de orina acompañada de “urgencia”. Por “urgencia” se entiende cuando el paciente tiene un deseo repentino de orinar, difícil de demorar. Algunas de las recomendaciones a seguir para disminuir los síntomas mientras consulta a un especialista, son las siguientes:

  • Tomar la mayor parte de líquidos en las mañanas y disminuir su ingesta en las tardes y no tomar líquido a partir de las 19:00 horas.
  • Reeducar la vejiga, haciendo un diario vesical el cual indique las horas a las que hubo escape involuntario de orina.

Incontinencia mixta: Es la pérdida involuntaria de orina asociada tanto a urgencia como al esfuerzo.

Severidad de la incontinencia

La incontinencia urinaria es más común de lo que las personas suelen pensar, ya que una de cada cuatro personas mayores de 40 años tiene algún nivel de incontinencia.

Según el especialista, no hay una definición clara sobre la severidad de la incontinencia urinaria. Sin embargo puede considerarse como una incontinencia leve al escape de orina ocasional y en pequeñas cantidades, donde no se requiere del uso de toallas protectoras. Mientras que una incontinencia urinaria moderada a severa es aquella que requiere el uso de múltiples tollas protectoras al día debido a un mayor escape de orina, que impide o limita la realización de actividades recreativas, deportivas e incluso la actividad sexual.

¿Cómo vivir con incontinencia urinaria?

De acuerdo con el Dr. Arquímedes Rodríguez , es importante que las personas que tienen este problema no cambien su estilo de vida y no se prohíban de hacer todas las actividades que les gustan ni menos dejar de compartir con los amigos y familia, lo ideal es que acudan al médico para buscar soluciones que se adecuen a su nivel de incontinencia.

En el tratamiento de la incontinencia urinaria se incluyen diversas alternativas, no excluyentes y a menudo complementarias. Para decidir el tratamiento más adecuado en cada paciente no sólo se deberá valorar el tipo de incontinencia sino también de las condiciones médicas asociadas, la repercusión de la incontinencia urinaria, las preferencias de las pacientes y su tipo de vida, la aplicabilidad del tratamiento y el balance riesgo/beneficio de cada tratamiento, explica el profesional.

Como tratamiento conservador se pueden implementar medidas como la disminución del peso en aquellos pacientes con sobrepeso. De igual manera, Limitar la ingesta de sustancias excitantes después de las 19:00 horas (alcohol, café, té) puede tener efectos beneficiosos sobre la cantidad y frecuencia de la incontinencia. Utilizar protectores adecuados (toallas, pañales) acorde a la severidad de la incontinencia, dice el urólogo.

Sin embargo, debemos saber que la mayoría de todos los tipos de incontinencia tienen tratamiento médico o quirúrgico, por lo tanto, los pacientes que sufren de ésta patología deben acudir al especialista para recibir la orientación y tratamiento adecuado.

¿Urología femenina? cuándo visitar a este especialista

A diferencia de los que muchos creen, la especialidad de urología no es exclusivamente para los hombres, si bien, los urólogos ven enfermedades como ligadas directamente con la próstata, el especialista también está disponible para las mujeres, ya que esta área de la medicina ve los riñones y otros órganos muy importantes, por ejemplo, la vejiga.

“Como urólogos podemos y tratamos a muchas mujeres, especialmente patologías que son muy comunes como las infecciones urinarias”, así explica el Dr. Rodrigo Leyton .

Cuando visitar a un ginecólogo o a un urólogo

No siempre es fácil saber cuándo hacer la diferencia, ya que hay enfermedades que tienen sintomatología similar, pero primero hay que entender en qué se especializa cada médico.

  • Ginecólogo: es el médico que se especializa en acompañar a la mujer en todas sus etapas de desarrollo reproductivo y hormonal. En general está relacionado en guiar y aconsejar a las jóvenes y mujeres en sus decisiones reproductivas, embarazos, anticonceptivos, enfermedades relacionadas con el sistema reproductivo, entre otros.
  • Urólogo: es el médico cirujano quien se especializa en el tratamiento de todas las afecciones de la vía urinaria, desde los riñones hasta la vejiga, de enfermedades malignas de los órganos genito-urinarios como también de condiciones benignas pero que afectan la calidad de vida, como por ejemplo la incontinencia urinaria.

Una mujer puede tratarse con un urólogo cuando sufre de las siguientes enfermedades:

  • Incontinencia urinaria.
  • Infección urinaria: Al menos un 40% de las mujeres presentarán una infección urinaria a lo largo de su vida, algunas infecciones pueden ser más complejas que otras, es por eso que es importante consultar al urólogo al momento de tener los primeros síntomas:

1. Ganas constantes de orinar.

2. Orina con olor fuerte y espesa.

3. En ocasiones la orina puede tener sangre.

¿Cómo elegir a tu urólogo?

Existen muchos urólogos expertos y con experiencia, pero es importante elegir al adecuado ya que la relación que debe existir entre el paciente y el doctor es esencial debido a la confianza que se necesita por ambas partes, algunos consejos para elegir a un médico especialista donde exista comodidad para el paciente son los siguientes:

  • Internet es una herramienta importante, ya que se puede utilizar para leer comentarios y reseñas que las personas hacen sobre la experiencia de atención que han tenido con cierto doctor.
  • La familia y amigos siempre serán una fuente confiable en que confiar al momento de pedir recomendaciones sobre un especialista, especialmente si es que ellos ya se han atendido con el doctor en cuestión.
  • Preguntarle a tu médico general más cercano por recomendaciones de un especialista.
  • La práctica y la experiencia son las mejores cartas de presentación de todo especialista, por lo que buscar a los expertos con más experiencias siempre es una opción recomendable.

Qué enfermedades trata la urología

¡Cuidado con la pielonefritis!

Es muy común escuchar sobre la pielonefritis, una patología que puede afectar tanto a hombres como mujeres, siendo estas últimas quienes más la sufren.

Sin embargo, no muchos entienden qué es realmente y cuáles son los síntomas de esta grave enfermedad. Es por eso el doctor Raúl Morales Iturrizagastegui., urólogo de Clínica INDISA, nos explica sobre este mal que afecta a los riñones, órganos vitales para el ser humano.

¿Cómo funcionan los riñones?

Los riñones tienen como función filtrar la sangre para eliminar los elementos que son nocivos para el cuerpo. Estos residuos, se eliminan a través de la orina. La producción es constante día y noche, aún sin tomar agua.

Estos órganos funcionan, en condiciones basales, a razón de una gota por segundo cada uno. Si se toma agua, el sistema gotea mucho más rápido. Es por este motivo que cuando bebemos líquidos tenemos más ganas de ir al baño, ya que la vejiga se llena más rápido.

La orina baja a la pelvis renal, pasa por el uréter, que es el conducto por el que desciende la orina desde el riñón para llegar a la vejiga, y esta última funciona como reservorio o “recipiente” de la orina. Así se va llenando de a poco, alcanzando, aproximadamente, unos 350 cm cúbicos.

Cuando alcanza este punto, nuestro cuerpo siente las ganas de ir al baño, una de nuestras necesidades más naturales y primitivas que presenta el humano.

Qué es la pielonefritis

La pielonefritis es la infección de uno o de los dos riñones. Es importante destacar que estos están separados dentro del cuerpo, por lo que padecer de esta enfermedad en uno, no significa que el otro esté afectado.

A diferencia de lo que muchos creen, esta es una enfermedad grave y seria, que si no se trata a tiempo puede llegar a complicaciones mayores. Si se diagnostica a tiempo se puede tratar solo con medicamentos orales; de no ser así se puede necesitar hospitalización y medicamentos intravenosos.

Síntomas de la enfermedad

El doctor Morales, nos explica que las tres manifestaciones claves y características de esta enfermedad son:

1. Dolor lumbar: este es un dolor interno que se manifiesta normalmente a un lado de la espalda. Se caracteriza por ser un dolor gravativo, es decir, que crece progresivamente. Durante el examen médico, al tacto en la zona de la espalda baja, se produce un dolor muy intenso que muchas veces incapacita a la persona que lo padece.

2. Molestias urinarias: se considera un síntoma cuando se empieza a percibir una orina con olores más intensos, con un aspecto más turbio. Es común que aparezca la necesidad de orinar de manera muy seguida y con mucho dolor. En casos de pielonefritis más graves puede aparecer sangrado al orinar.

3. Fiebre: Puede llegar a 39 o 40 grados de manera persistente.

Causas de la pielonefritis

  • Reflujo vesicoureteral: esto ocurre cuando la orina se devuelve hacia la pelvis renal desde la vejiga. Es así como la orina que sube infecta el riñón. Si no se trata a tiempo, esta infección puede salir del riñón, infectando a los órganos y tejidos grasos cercanos, pudiendo así provocar un absceso perinefrítico, que es una cavidad de pus alrededor de uno o ambos riñones. De ser así, es necesaria una intervención quirúrgica. Generalmente este reflujo es de causa congénita.
  • Infecciones urinarias: Esto se debe a que la orina infectada asciende y afecta directamente al riñón.
  • Cálculos: son “piedras” que se forman en el riñón y que de manera secundaria pueden ayudar a que se formen infecciones urinarias, potenciando así las bacterias que producen estos cálculos. A diferencia de lo que muchos creen, los cálculos no se crean por el consumo excesivo de sal.
  • Escherichia coli: es una bacteria parte de la microbiota del tracto gastrointestinal y que es típico de la infección urinaria.
  • Proteus mirabilis: bacteria capaz de producir cálculos e infecciones urinarias más complejas.

Factores de riesgo

  • Cuando queda orina luego de ir al baño permanece un residuo llamado postmiccional aumentado, y esto puede provocar una infección urinaria.
  • Diabetes descompensada o mal tratada.
  • Durante el embarazo: esto, debido a que se comprime la vejiga durante el crecimiento del feto, provocando que quede orina dentro.
  • Personas que generan cálculos con frecuencia.

Diagnóstico

Es común que para realizar un diagnóstico, sean los pacientes los que llegan a la consulta del especialista en busca de respuestas debido a que el dolor fue demasiado fuerte y afectó de una u otra manera su rutina.

  • En una primera instancia, se realiza un examen físico, donde el doctor además suele solicitar exámenes de laboratorio que confirmen sus sospechas.
  • Cuando se presenta un paciente con la tríada de síntomas, mostrando dolor grave y dificultades de movimiento, se realiza un exámenes de orina y una batería de exámenes generales e imágenes. De esta manera, el médico tratante encontrará el mejor tratamiento para el tipo de bacteria e infección.

  • Al realizar un antibiograma se puede saber con certeza qué infección presenta el paciente y entregar un antibiótico pensado para esa bacteria.

Tratamiento

El tratamiento más común es a través de medicamentos vía oral. En casos más severos es necesario hospitalizar con antibióticos endovenosos, generalmente por dos o tres días. El alta se da luego de que el paciente está dos días sin fiebre.

Si se presentan complicaciones, como una infección al tejido graso por la pielonefritis, puede ser necesario una intervención quirúrgica.

Cómo prevenir esta patología

Existen medidas preventivas que pueden ayudar a disminuir las posibilidades de contraer una pielonefritis. El urólogo Raúl Morales nos entrega los siguientes siete consejos básicos y fáciles de hacer para cuidarnos de esta enfermedad:

1. Consumir vitamina C y cranberry: estos ayudan a evitar que los gérmenes se adhieran a la mucosa del sistema urinario.

2. Tratar de no contener la orina por mucho tiempo y vaciar la vejiga por completo.

3. Ojalá consumir más de dos litros de agua diarios.

4. Orinar antes y después de tener relaciones sexuales.

5. Evitar cambiar de manera recurrente los jabones y gel de baño: de esta manera se fomenta el mantener un PH estable.

6. Realizar el aseo de la zona genital de manera adecuada y cuando sea necesario.

7. Tratar de no pasar frío.

Cálculos renales o litiasis renal: síntomas y tratamiento

Los cálculos renales, también conocidos como litiasis renal o nefrolitiasis, son una masa dura de minerales que se forman dentro del riñón a partir de sustancias de la orina, y en ocasiones logran ser del porte de un grano de arroz o más grandes, del tamaño de la mitad de la palma de la mano.

El doctor Andrés Silva, urólogo de Clínica INDISA, explica qué son los cálculos renales, los síntomas a los que hay que estar atentos y el tratamiento adecuado que hay que llevar a cabo en caso de que exista presencia de estos.

Síntomas a los que debes estar atento

En ocasiones, los cálculos renales pueden causar síntomas cuando recién comienzan a desplazarse por el riñón o hasta que pasan por el uréter; incluso, puede haber algunos que son asintomáticos y solo se diagnostican con exámenes de sangre u orina.

La mayoría de las veces, estas piedras se eliminan de manera espontánea, pero en ocasiones obstruyen el paso de la orina, lo cual puede causar grandes molestias.

Se estima que entre el 10 y 15 por ciento de la población puede tener cálculos renales, y existen distintos síntomas según su tamaño y ubicación, precisa el doctor Silva.

Entre los síntomas más comunes, se encuentran:

  • Dolor fuerte a los lados y debajo de las costillas.
  • Dolor desde la parte inferior del abdomen y hacia la ingle.
  • Dolor al orinar.
  • Orina turbia y de mal olor.
  • Necesidad constante de querer orinar.
  • Fiebre y escalofríos en caso de que exista una infección.
  • Orina de color rojo, rosa o café.
  • Orinar en pequeñas cantidades y de manera frecuente.

Causas por las cuales se puede tener un cálculo

Los cálculos renales se producen cuando la cantidad de sustancias como calcio, fosfato o ácido úrico en la orina es mayor de la que pueden diluir los líquidos de esta, formando cristales.

Además, en ocasiones, en la orina pueden faltar sustancias que impidan que los cristales se adhieran a otros, lo que genera el ambiente y el entorno perfecto para que se formen cálculos renales.

“Es por esto que se recomienda que las personas tomen suficiente agua en el día, ya que de esta manera se logra impedir la formación de estos cristales”, puntualiza el doctor de Clínica INDISA.

Tipos de cálculos en el riñón

Existen diferentes tipos de cálculos renales, por lo tanto, conocer el tipo de cálculo que tienes puede ayudar a que el especialista determine la causa y evalúe de manera correcta el tratamiento a realizar, así como orientar al paciente de la manera adecuada para reducir el riesgo de tener más cálculos.

Los tipos de cálculos renales son:

  • Cálculos de calcio: este es el tipo de cálculo más común y suele darse con mayor frecuencia en los hombres entre los 20 y 30 años de edad. El calcio, en ocasiones, puede combinarse con otras sustancias, como el oxalato y fosfato, para formar el cálculo.

    La alimentación, el exceso de vitamina D, la cirugía de bypass intestinal y ciertos trastornos metabólicos pueden aumentar la concentración de calcio u oxalato en la orina.
  • Cálculos de ácido úrico: se forman cuando la orina es demasiado ácida. Estos se pueden dar en personas que no toman suficiente cantidad de líquido o bien que tengan otros antecedentes, como sobrepeso o diabetes.

    A su vez, las personas que tienen una dieta alta en proteínas son propensas a tener este tipo de cálculos. Además, hay factores genéticos que aumentan el riesgo de padecer cálculos de ácido úrico.
  • Cálculos de estruvita: este tipo de cálculo puede crecer de manera rápida y sin presentar síntomas. Están hechos de amonio, fosfato y magnesio.

    Su formación se da cuando hay infecciones del tracto urinario, donde las bacterias cambian la composición química de la orina.
  • Cálculos de cistina: este tipo de cálculo se origina a partir de una sustancia química que el cuerpo produce en forma natural, llamada cistina. Por lo general, estos cálculos se forman en personas con un trastorno hereditario, que causa que los riñones expulsen mucha cantidad de ciertos aminoácidos.

Factores de riesgo

Todas las personas pueden tener una piedra en el riñón, pero como toda enfermedad, algunas son más propensas que otras a tenerla.

De hecho, son los hombres quienes suelen tener cálculos renales con más frecuencia que las mujeres. También, puede ser más probable que tengas un cálculo renal si:

  • Alguien de tu familia ha tenido cálculos renales: si ocurre esto o si tú has tenido antes, es más probable que nuevamente tengas uno.
  • No tomas suficiente agua (se recomiendan 2 litros diarios).
  • Comes una dieta alta en proteínas y sodio: el exceso de sal en la dieta incrementa la cantidad de calcio que el riñón filtra, lo que aumenta el riesgo de tener cálculos renales.
  • Tener sobrepeso: un índice de masa corporal alto y el aumento de peso se pueden asociar con un incremento del riesgo de tener cálculos renales.
  • En caso de tener una enfermedad renal crónica.

Tratamientos para los cálculos renales

El tratamiento para sacar los cálculos del riñón dependerá del tipo de piedra, del tamaño y si está bloqueando las vías urinarias.

  • Litotricia por ondas de choque: consiste en ondas de choque que rompen los cálculos que hay en el riñón en pedazos pequeños y, de esta manera, puedan pasar por el tracto urinario y salir del cuerpo a través de la orina.
  • Ureteroscopia: se realiza con una sonda pequeña para encontrar y poder eliminar el cálculo. Si la piedra es pequeña, el médico puede ser capaz de sacarla. Si es grande, es posible que tenga que ser rota en pedazos con el uso de tecnología láser.
  • Percutánea: se reserva en general para casos más complejos y piedras grandes. Consiste en introducir una cámara en el riñón por una pequeña incisión en la piel para luego fragmentar y extraer los cálculos.

Cómo puedo prevenir los cálculos renales

La mejor manera de prevenir los cálculos renales es bebiendo suficiente líquido todos los días y teniendo una dieta balanceada baja en sodio.

Es necesario que tu doctor averigüe el tipo de cálculo que tienes, ya que de esta manera te puede recomendar una dieta específica para prevenir cálculos renales a futuro.

Infecciones urinarias en hombres, síntomas y tratamientos

Las infecciones del tracto urinario (ITU) pueden ocurrir a cualquier edad tanto en hombres como en mujeres. Por lo general, son bastante más frecuentes en estas últimas por factores anatómicos, ya que tienen una uretra más corta y debido a la cercanía con la zona perianal, las bacterias llegan con más facilidad hasta la vejiga.

El doctor Benjamín Silva, del Departamento de Urología de Clínica INDISA, explica las principales causas, factores de riesgo y tratamientos para esta patología.

Causas

Estadísticamente, el hombre comienza a tener más infecciones urinarias después de los 50 años, asociadas al crecimiento benigno de la próstata sintomático (Hiperplasia Benigna de Próstata).

Una ITU masculina puede ocurrir sin causa predisponente, pero en caso de que ocurra, siempre será necesario hacer estudios de imágenes para descartar una posible patología asociada o predisponente, por ejemplo:

  • Cálculo urinario.
  • Hiperplasia Prostática Obstructiva.

Factores de riesgo

Como todas las patologías, existen factores de riesgo, los cuales pueden hacer que una persona sea más propensa a sufrir una infección urinaria, como por ejemplo:

  • Diabetes Mellitus.
  • Paraplejia, una de las enfermedades neurológicas que puede afectar el funcionamiento de la vejiga.

Muchas personas suelen creer que la actividad sexual es un factor de riesgo para las infecciones urinarias, sin embargo la ITU no es una enfermedad de transmisión sexual (pero sí es un factor predisponente para muchas mujeres).

Al igual que en mujeres, la bacteria más común es la E Coli, que proviene del tracto digestivo.

Síntomas

A pesar de que una infección urinaria puede ser asintomática, en ocasiones hay señales a las cuales hay que poner atención:

  • Olor fuerte en la orina.
  • Sensación de ardor mientras se orina.
  • Dolor miccional.
  • Hematuria (cuando hay sangre en la orina).

Cuando la infección es grave, es posible que el paciente tenga fiebre y en este caso puede haber molestia en alguna de las fosas renales (Pielonefritis Aguda), o bien puede haber un cuadro de molestia pélvica, febril, específico del hombre, que es la Prostatitis Aguda.

Tratamiento

Es muy importante tomar muestras de orina (orina completa y urocultivo) antes de iniciar un tratamiento, ya que de esta manera se confirma el diagnóstico y se puede guiar la terapia antibiótica.

La mayoría de las infecciones urinarias se puede tratar con antibiótico orales, sin embargo a veces la condición del paciente amerita hospitalización para recibir antibióticos endovenosos.

Las infecciones urinarias bajas no complicadas (Cistitis) se pueden tratar durante siete días, pero los cuadros febriles más severos requieren, a lo menos, 14 días de antibiótico.

Infección urinaria en la mujer: causas, síntomas y tratamiento

Las infecciones urinarias en la mujer, al igual que cualquier otra infección, son molestas y provocan dolor, incomodidad y urgencia para ir al baño. Muchas veces interrumpen las actividades cotidianas.

El Jefe de Urología de la Clínica INDISA, Dr. Octavio Castillo , explica que debes saber para cuidarte de padecer una infección urinaria, los síntomas y principales tratamientos.

¿Qué es una infección urinaria?

Es cuando algún órgano de la vía urinaria, se infecta debido a la presencia de bacterias. Para las mujeres es más común sufrir de una infección urinaria debido a dos razones principales.

Cercanía del ano y la vagina, por lo que es más probable la facilidad de traspaso de bacterias de un sector a otro.

La mujer tiene fluctuaciones hormonales que alteran los mecanismos de defensa natural, por ejemplo, cambios en la acidez de la vagina.

Tipos de infección urinaria

Existen dos tipos de infecciones urinarias.

  • Cistitis: este tipo de infección afecta la vejiga, y se asocia a micciones frecuentes, urgencia urinaria, orinas de mal olor, siendo la presencia de fiebre poco frecuente.
  • Pielonefritis: Es una infección que compromete el riñón y cuyos síntomas son habitualmente dolor en la región lumbar, fiebre y calofríos. En estos casos es poco frecuente existan síntomas de cistitis.

¿Quién tiene mayor probabilidad de padecer una infección urinaria?

Hay factores en la mujer que aumentan la probabilidad de tener infecciones urinarias:

  • Anatomía: la uretra en la mujer es más corta que en el hombre, por tanto hay mayor proximidad al ano.
  • Vida sexual activa: es un factor de riesgo, especialmente con cambio de pareja sexual.
  • Anticonceptivos: especialmente los diafragmas como también los espermicidas.
  • Menopausia: la disminución o ausencia de los estrógenos condicionan cambios en la vía urinaria que predisponen a la infección.

¿Cómo saber si se tiene una infección urinaria?

Hay diferentes síntomas que se pueden manifestar al momento de tener una infección urinaria, estos van a depender del órgano de las vías urinarias que se encuentre afectado, cuando la infección se trata de una cistitis los síntomas pueden ser los siguientes:

  • Dolor al orinar.
  • Dolor en la parte baja del abdomen.
  • Aumento de la frecuencia para ir a orinar.
  • Orina con olor fuerte y de aspecto turbio.
  • Sangramiento leve.
  • Pérdidas involuntarias de orina.

En el caso de la pielonefritis, Los síntomas son diferentes, ya que la infección ha ascendido hasta los riñones:

  • Fiebre.
  • Dolor en la parte alta de la espalda o en el costado (flanco).
  • Calofríos.
  • Malestar general.
  • Nauseas.
  • Vómitos.

¿Qué hace para prevenir una infección urinaria?

Al igual que la mayoría de las enfermedades, existen maneras para poder prevenir ciertas patologías. El profesional de urología , recomienda tomar las siguientes medidas para prevenir una infección urinaria:

  • Beber a al menos dos litros de agua al día, especialmente agua. Esto favorecerá la diuresis.
  • No reprimir las ganas de orinar.
  • Orinar después tener relaciones sexuales, ya que de esta manera se eliminan posibles agentes infecciosos.
  • No aplicar jabones o desinfectantes en la zona vaginal al ducharse.
  • Evitar el uso innecesario de antibióticos o anti-hongos.

Suele pasar que algunas mujeres no van al baño cuando están en lugares públicos, ya que les da asco o vergüenza ir a un baño ajeno. Por lo que toman poco líquido y aguantan las ganas de orinar, por miedo a contagiarse de algo.

El doctor especialista, explica que la infección viene del propio ano, el cual se encuentra cerca de los genitales, por lo que no es el baño ajeno el verdadero factor de riesgo.

Acciones específicas recomendables

El doctor menciona ciertas conductas saludables las cuales son esenciales para prevenir infecciones urinarias o evitar que éstas sean de manera recurrente.

  • Luego de defecar es esencial que la limpieza sea de delante hacia atrás, para de este modo evitar el traspaso de bacterias al tracto urinario.
  • Algunos expertos recomiendan consumir cranberries ya que estos frutos acidifican la orina e impiden que los microbios puedan subir y multiplicarse (también existen cranberries en formato de remedio)
  • Correcta utilización de los jabones íntimos, ya que, el mal uso de estos productos en zonas sensibles puede facilitar las infecciones urinarias. Solo los genitales externos se tienen que limpiar con jabón, ya que al emplearlo dentro de la vagina se produce irritación. Los genitales se pueden inflamar, lo que disminuye los mecanismos de defensa naturales del área. “Muchas mujeres suelen usar estos productos, los cuales son innecesarios, ya que basta con limpiarse con agua”, añade el doctor Castillo.

Diagnóstico y tratamiento

Los procedimientos y exámenes para diagnosticar una infección urinaria y para saber cuál es el estado de esta, son los siguientes:

  • Análisis de una muestra de orina para evaluar la presencia de bacterias mediante análisis de laboratorio.
  • Un cultivo de las bacterias en un laboratorio (urocultivo) , este análisis le revela al médico, de una manera más exacta, qué bacterias están causando la infección y qué medicamentos serán los más efectivos.
  • Exámenes de imágenes en las vías urinarias, en el caso de que el médico piense que las infecciones puedan ser causa de una anormalidad en las vías urinarias.
  • Una cistoscopia, ya que si tienes infecciones urinarias de manera frecuente, el doctor realiza este procedimiento usando un tubo largo y delgado para ver dentro de la uretra y la vejiga.