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Tipos de parto

Proceso y las diferentes maneras de dar a luz
Madre con su hijo recién nacido

El parto suele ser uno de los hitos más importantes en la vida de una mujer. Es un momento lleno de expectativas e incertidumbre. Infórmate de todo lo necesario para vivirlo de manera tranquila.

Muchas mujeres, incluso antes de estar embarazadas, tienen claro de qué manera quisieran recibir a su hijo. Hoy en día, se puede tomar la opción que más acomode a la familia, pero siempre se debe priorizar el bienestar de la mamá y el hijo al momento de dar a luz. Es por eso que informarse sobre este procedimiento debe ser imperativo, porque se necesita un equipo médico que sepa como reaccionar en caso de urgencia.

Como identificar que el bebé nacerá

Cuando el trabajo de parto comienza, las contracciones son las primeras en dar la alerta. Estas las identifican según la frecuencia, el nivel del dolor, el lugar del cuerpo en donde se sienten, que también está relacionado a la intensidad y la duración.

Se considera que una mujer está de parto, cuando sus contracciones son regulares y capaces de actuar sobre el cuello del útero, acortándolo y dilatándolo. El trabajo de parto real, se identifica porque las contracciones son rítmicas, pueden durar entre 30 y 70 segundos, con intervalos de diez minutos entre una y otra. El abdomen se pone más “duro” y no desaparecen al descansar o cambiar de posición. Otro punto muy importante es que el dolor se intensifica en la espalda, abdomen bajo y piernas, de manera muy intensa. Hay mujeres que las describen como calambres o fuertes dolores menstruales.

Antes de llegar a este momento, la paciente debe haber conversado con su médico tratante sobre el tipo de parto que desea optar. Este puede ser: cesárea o parto vaginal. De todas maneras, en el momento del nacimiento es cuando se decide si se puede seguir con el plan o tomar medidas de emergencia.

Qué sucede en un parto

Como se explicaba anteriormente, las contracciones son las responsables de avisar a la mamá que el momento ha llegado y nacerá su hijo. Una vez que las mismas hagan la fuerza necesaria irán borrando y dilatando el cuello del útero, que a veces deja caer el tapón mucoso. Una vez que este proceso avanza y la dilatación ya es de diez centímetros, la cabeza del bebé puede pasar y descender por el canal de parto. Todo lo anterior, ahora es acompañado por contracciones de alta frecuencia y con dolor. En esta etapa la bolsa de agua puede romperse de manera natural o por intervención del equipo médico. Esto ayuda a que las contracciones continúen y la cabeza se apoye en el cuello uterino. Ahora comienza el proceso de parto que se conoce como expulsivo.

Período expulsivo

Generalmente en este momento, la anestesia epidural o similar, ya ha sido administrada a la futura mamá, sus contracciones son más seguidas acompañadas por los esfuerzos de pujo. La cabeza del bebé y su cuerpo ya se encuentra en el canal vaginal, próximos a salir del cuerpo de la madre.

Alumbramiento

El bebé ya ha nacido, y probablemente se encuentre entre los brazos de la mamá y el chequeo neonatal. Pero el parto sigue avanzando para llegar a su tercera parte y final. Es en este momento en que la placenta ya desprendida sale por el canal vaginal. Este proceso dura diez minutos aproximadamente y al finalizar el equipo médico revisará que no quede tejido de la placenta al interior del útero, para que pueda volver a su tamaño normal y evitar también posibles hemorragias.

Tipos de parto

Cada parto es una experiencia única, da lo mismo la cantidad de hijos que una mujer tenga, la llegada de cada uno, tiene matices que marcan una diferencia importante. Desde la semana 37 en adelante la gestación del bebé se encuentra en su término, lo que significa que podrá salir al mundo, de la manera más conveniente para ambos.

Parto natural: Este es un proceso fisiológico en el que el cuerpo de la madre comienza a prepararse para que su hijo nazca. En él la paciente no recibe ningún tipo de analgésico o anestesia, vive el parto en absoluta consciencia física y mental. Este tipo de forma de dar a luz se realiza con un equipo médico que además de estar capacitado para recibir al bebé, acompaña a la madre trabajando diferentes posiciones, respiración y meditación para vivir el momento. Generalmente la mujer se prepara durante meses.

Parto vaginal: Es un proceso comienza de un minuto a otro y es avisado por las contracciones, las cuales deben cumplir con ciertos patrones: dolorosas, constantes y comiencen a borrar el cuello del útero.

Una vez iniciado este proceso el bebé se encaja y comienza a ser expulsado por las contracciones y el equipo médico va verificando la dilatación del cuello uterino. Generalmente a los diez centímetros ya el bebé se encuentra listo para salir. Durante este proceso a la mamá se le aplica anestesia, para evitar que sienta dolor mientras el bebé -y luego la placenta-, se abren camino.

Parto inducido: Este tipo de parto consiste en provocar las contracciones uterinas y por ende el parto, en una paciente que aún no ha iniciado este proceso en forma espontánea; la razón para inducir el parto es la presencia de algún factor de riesgo materno o del bebé in útero, que hacen aconsejable interrumpir la gestación; a la mamá se le suministra oxitocina, que es la hormona del parto, la cual ayuda a que él mismo avance.

Parto Instrumental: Este tipo de partos puede comenzar desde uno espontáneo o inducido, y es aquel en que el médico tratante utiliza algún instrumento para extraer el bebé. En algunos casos el especialista decidirá el uso de fórceps o espátula, acompañado o no de una episiotomía.

Parto Cesárea: Esta es una intervención quirúrgica, con la cual el bebé es extraído a través de una incisión en el abdomen de la mujer, a través de la cual, el especialista llega hasta el útero. Este tipo de parto también puede comenzar de manera espontánea y con contracciones, pero en el caso que el médico tratante vea que el feto tiene una baja de ritmo cardíaco, mala posición (por ejemplo con la cabeza hacia arriba o cruzado), prolapso del cordón umbilical, desprendimiento de la placenta o que la mamá presenta graves cambios de presión o tenga cicatrices uterinas anteriores, se opta por él.

También puede ser un tipo de parto, acordado con anterioridad y de manera programada.

Recuperación post parto

Es sumamente importante el cuidado de la mamá luego de un parto, debido a que sus órganos reproductivos y su cuerpo en general, estuvieron haciendo un trabajo muy importante para crear vida y ahora que esta fuera, deberá cuidarla con todas sus fuerzas. Es por eso, que dependiendo del tipo de parto, es la recomendación al reposo relacionado.

En el caso de parto vaginal, lo general que se recomienda es una hospitalización de dos o tres noches, donde la mamá estará bajo el cuidado del equipo de matronas, doctores y personal de apoyo. En ese período, el útero comienza a perder tamaño y a recuperarse, en algunos casos podrá sentir entuertos, -Importante recalcar que entre más partos más dolor-. Además la lactancia cambiará durante estos días, pasará del calostro a ser leche materna. Este proceso se conoce también como la “bajada de la leche”, la que en el caso de algunas mujeres puede ser incluso con fiebre y con un fuerte malestar.

Mientras que en la cesárea el tiempo de hospitalización es más largo. El promedio de noches después de este tipo de parto es de tres a cuatro días. Esto se debe a que la recuperación suele ser más lenta. Además todos los procesos comentados anteriormente (entuertos y bajada de la leche) también se viven en la clínica acompañada de especialistas.

Una vez que las mamás están de alta, lo ideal es que guarden diez días más de reposo en donde se cuiden y no hagan fuerza, ni tengan mucho movimiento.

Estos cuidados son muy importantes ya el cuerpo de la mujer, tuvo muchos cambios durante los últimos nueve a diez meses y ahora todo debe volver a su lugar La mejor forma es cuidando la calma.