Maternidad
La tranquilidad de nacer en buenas manos
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El valor que le damos a la familia y al vínculo madre-Recién Nacido, nos hace también ser fiel partidarios de la lactancia como primera opción para la alimentación de tu hijo o hija. Amamantar, permite un contacto único desde el punto de vista psicológico y físico, además de que trae consigo un sinfín de beneficios nutricionales para ambos.
Como clínica, hemos implementado diversas prácticas para apoyarte y respetarte en esta etapa de la mejor manera posible. A modo de preparación, queremos compartir contigo la mayor cantidad de información, respondiendo todas esas dudas que puedas tener respecto a esta etapa única y especial.
Amamantar reduce en un 60% el riesgo de cáncer de mama, en un 40% el de cáncer ovárico y disminuye la probabilidad de tener hipertensión y enfermedades cardiovasculares.
La disminución del calcio en las madres es normal, dado que se traspasa al recién nacido pero esto no dura para siempre. La vitamina vuelve a la normalidad cuando se termina de amamantar, reforzando la densidad ósea.
Al alimentar con leche materna habrá menos grasa en el cuerpo, por consecuencia se genera una nivelación natural del colesterol y de la presión arterial, evitando patologías asociadas al corazón.
Cuando la madre tiene contacto piel a piel con el bebé, tiende a aumentar la producción de oxitocina en su cuerpo, lo que ayuda a aliviar el estrés. Pero si por distintos motivos la madre tiene que dar mamadera, el solo hecho de sostenerlo y tocarlo liberará la misma hormona.
Amamantar retrasa el ciclo menstrual, por lo que puede ser considerado como una forma de control natal, aunque, siempre se recomienda complementarlo con métodos establecidos por tu obstetra.
El cuerpo del recién nacido está preparado para consumir la leche de su madre, lo que facilita su digestión.
La leche materna es gratis, lo que hace que la inversión en la alimentación del recién nacido sea nula.
Es generar una conexión cómoda y sin dolor entre el recién nacido y el pecho de la madre. El acople espontáneo se logra con la madre levemente recostada y el recién nacido encima, para activar el reflejo natural de buscar el pecho durante el primer mes de vida.
Es generar una conexión cómoda y sin dolor entre el recién nacido y el pecho de la madre. El acople espontáneo se logra con la madre levemente recostada y el recién nacido encima, para activar el reflejo natural de buscar el pecho durante el primer mes de vida.
• La mamá debe estar lo más cómoda posible, apoyando bien su espalda y pies.
• Alinea el cuerpo del recién nacido al de la madre.
• Deja que el recién nacido busque el pecho, no al revés.
• El pezón debe estar frente a su nariz y apuntando al paladar.
• Los labios del recién nacido deben quedar como “boca de pez”.
• La areola se debe ver lo menos posible, sobre todo por el lado del mentón del bebé.
Sentir molestias al amamantar es común, sobre todo al inicio. Sin embargo, el dolor no es normal y es una alerta de que algo no anda bien. Si tienes una complicación que se prolonga en el tiempo, te recomendamos acudir lo antes posible con tu doctor para una evaluación ya que la salud de ambos es y será lo más importante. El dolor puede tener múltiples causas, aunque la mayoría se pueden prevenir y mejorar mediante un acople correcto al pecho y optimizando el vaciamiento frecuente de las mamas.
Dar leche materna no siempre significa dar pecho. Existe la posibilidad, por razones médicas o personales, de que las madres no puedan o no quieran dar pecho directamente y decidan sacar su leche y luego dársela al bebé en mamadera. Esta también es una forma sana de entregar todos los nutrientes al bebé. Si se hace de una manera cariñosa, tomando al bebé como si se estuviera dando pecho, su apego no se vería afectado.
No hay un tiempo definido, todos los bebés son distintos, por lo que siempre se recomienda esperar a que estén satisfechos.
Durante los primeros seis meses es ideal que el bebé tenga una alimentación de leche materna exclusiva. Si tu hijo está en este régimen, no requiere beber otro tipo de líquidos (como jugos o agua). Lo mismo para las guaguas que ingieren leche con fórmula en este periodo de su vida.
La lactancia entrega una rica combinación de vitaminas, proteínas y grasa. Estos son todos los suplementos necesarios para que el bebé crezca sano y fuerte.
Es muy importante destacar que en algunos casos, por razones médicas, la leche materna no es suficiente. En estos casos, Clínica INDISA ofrece apoyo a las madres, entregándoles técnicas de alimentación mixta, que incluyen pecho y fórmula para que su bebe crezca sano y fuerte.