Mucho más que una simple acidez
Sentir ardor en el pecho después de una comida abundante o al acostarse puede parecer algo ocasional. Sin embargo, cuando estas molestias se vuelven frecuentes y afectan la vida diaria, podrían ser señales de enfermedad por reflujo gastroesofágico.
Esta condición ocurre cuando el contenido del estómago retorna hacia el esófago debido a un mal funcionamiento de la barrera que normalmente evita este paso. En algunos casos, el reflujo puede estar asociado a una hernia hiatal, una condición en la que parte del estómago se desplaza hacia el tórax y que puede favorecer la aparición o persistencia de los síntomas.
“El reflujo no solo genera molestias como acidez o sensación de quemazón. Cuando no se controla adecuadamente, puede producir complicaciones como distintos grados de esofagitis y, en algunos casos, evolucionar hacia un esófago de Barrett y afectar significativamente la calidad de vida del paciente”, explica Alberto Pérez Castilla, cirujano digestivo de Clínica INDISA.
¿Cuándo deja de ser algo ocasional?
Si bien episodios aislados pueden presentarse tras comidas abundantes o ciertos alimentos, existen síntomas que pueden indicar una condición crónica:
- Acidez frecuente.
- Regurgitación o sensación de retorno de alimentos.
- Dolor o ardor en el pecho.
- Tos persistente o carraspera frecuente.
- Dificultad para tragar.
- Molestias que empeoran al acostarse.
Cuando estos síntomas aparecen de forma repetida o persisten pese al tratamiento, es importante realizar una evaluación médica.
Del diagnóstico al tratamiento
El diagnóstico puede comenzar con una evaluación clínica y, según cada caso, complementarse con estudios como:
- Endoscopía digestiva alta.
- pH-metría esofágica.
- Manometría esofágica.
Muchas personas logran controlar el reflujo con cambios en el estilo de vida y medicamentos, como evitar comidas abundantes, disminuir ciertos alimentos o bajar de peso.
¿Cuándo puede ser necesaria una cirugía?
No todos los pacientes con reflujo requieren cirugía. Sin embargo, puede considerarse en personas con síntomas persistentes, dependencia prolongada de medicamentos o complicaciones asociadas.
“Cuando el tratamiento médico deja de ser suficiente o existe una alteración anatómica asociada, la cirugía puede convertirse en una alternativa efectiva y segura para controlar el problema a largo plazo”, señala el especialista.
Actualmente existen alternativas quirúrgicas realizadas mediante laparoscopía que permiten tratar el reflujo y corregir alteraciones anatómicas asociadas. Entre ellas se encuentran procedimientos como la gastropexia posterior ,antrectomía más gastropexia. Además de la reparación de hernia hiatal (hernioplastia) con uso de malla, según las características y necesidades de cada paciente.
También pacientes con manga gástrica con esofagitis tienen a veces la indicación de transformar la manga en un by pass gástrico.
Detectar y tratar el reflujo a tiempo no solo ayuda a aliviar molestias, sino también a prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida.
Dr. Alberto Perez Castilla
CIRUGÍA - DIGESTIVA
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