Tratamientos de fertilidad
Cada diagnóstico es distinto y por eso no existe un único camino. En nuestra Unidad de Medicina Reproductiva contamos con tratamientos de baja complejidad, como la inseminación intrauterina, y de alta complejidad, como la fecundación in vitro, además de un programa para preservar tu fertilidad. Junto a tu especialista definirán el tratamiento más adecuado para tu caso.
Inseminación intrauterina (inseminación artificial)

Consiste en depositar una muestra de semen, previamente procesada en el laboratorio, dentro del útero para aumentar las posibilidades de fecundación del óvulo.
• Infertilidad de causa desconocida.
• Mujeres con problemas de ovulación.
• Alteraciones del cuello uterino (factor cervical).
• Dificultades para que los espermatozoides lleguen al útero, por ejemplo, por factores coitales.
• Hombres con alteraciones leves o moderadas en la concentración o la movilidad de los espermatozoides.
Inseminación con semen de donante. Se recomienda en estos casos:
• Hombres con mala calidad seminal o ausencia de espermatozoides.
• Hombres portadores de una enfermedad genética.
• Mujeres sin pareja masculina.
De forma natural, en cada ciclo menstrual se desarrolla un folículo dominante que libera un solo óvulo. Para aumentar las posibilidades de éxito, en esta etapa se estimulan los ovarios para favorecer el desarrollo de varios folículos. Durante el proceso se realizan ecografías seriadas y se mide el estradiol en sangre para controlar su crecimiento. Cuando los folículos alcanzan la cantidad y el tamaño adecuados, se administra una inyección de hCG, que induce la maduración final de los óvulos y la ovulación. La inseminación se programa unas 36 horas después.
Se seleccionan y concentran los espermatozoides con mejor movilidad. Para ello, la muestra se procesa con técnicas de capacitación espermática que eliminan espermatozoides muertos, inmóviles o lentos y otras células, lo que optimiza la calidad de la muestra que se usará en la inseminación.
El mismo día del procedimiento, al menos dos horas antes, se debe entregar una muestra de semen en el laboratorio para su procesamiento. Si se utiliza semen de donante, la clínica se encarga de proporcionarlo. La inseminación se realiza en la clínica: tras colocar un espéculo, se introduce una cánula fina a través del cuello uterino para depositar la muestra en el útero. Las molestias son similares a las de un examen de Papanicolaou (PAP).
• Estimulación: se estimulan los ovarios con hormonas para favorecer el desarrollo de los folículos.
• Control: con ecografías se verifica que el tamaño y la cantidad de folículos sean adecuados.
• Ovulación: una inyección hormonal provoca la liberación del óvulo.
• Inseminación: se entrega y procesa la muestra, y luego se introduce en el útero con una cánula fina.
Fecundación in vitro (FIV e ICSI)

La fecundación in vitro (FIV) consiste en unir el óvulo y el espermatozoide en el laboratorio, de forma cuidadosa y controlada, para obtener embriones que luego se transfieren al útero. Según cada caso, y tras una evaluación detallada, puede realizarse mediante FIV convencional o mediante inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI).
• Cuando han fallado tratamientos más sencillos, como la inseminación intrauterina.
• Mujeres con ausencia o daño de las trompas de Falopio.
• Mujeres con endometriosis avanzada, que puede afectar las trompas y la calidad de los óvulos.
• Cuando se dispone de un número limitado de óvulos.
Se administran medicamentos inyectables para que los ovarios desarrollen varios óvulos en lugar de uno, como ocurre de forma espontánea cada mes. Así se obtiene un mayor número de óvulos para el tratamiento. El esquema varía según el protocolo y la respuesta de cada paciente. Durante esta etapa se realizan ecografías seriadas y se mide el estradiol en sangre para controlar el crecimiento de los folículos.
Cuando la ecografía confirma que los folículos tienen el tamaño y el número adecuados, se programa la aspiración unas 36 horas después de administrar la hCG, que induce la maduración final de los óvulos. El procedimiento se realiza en pabellón, bajo sedación, con una aguja guiada por ecografía que aspira el contenido de los folículos. Dura entre 15 y 45 minutos, según cada caso.
Una vez obtenidos los óvulos y la muestra de semen, se realiza la fecundación en el laboratorio:
• FIV convencional: cada óvulo se coloca en una placa de cultivo junto con espermatozoides previamente capacitados.
• ICSI: se introduce un espermatozoide directamente en el interior del óvulo con una micropipeta.
Los embriones se observan a diario en el laboratorio y se clasifican según su morfología y desarrollo. Es normal que algunos detengan su desarrollo; en ese caso, se consideran no viables. Los embriones que se desarrollan de forma óptima se transfieren al útero o se criopreservan, según cada caso.
Con una cánula fina se depositan en el útero uno o dos de los embriones de mejor calidad. Se realiza en pabellón, pero no requiere sedación, porque es un procedimiento rápido e indoloro.
Los embriones de buena calidad que no se transfieren pueden conservarse mediante vitrificación, una técnica de congelación ultrarrápida, para usarlos en un ciclo posterior sin necesidad de una nueva estimulación ovárica.
• Estimulación y control (aprox. 15 días): se estimulan los ovarios con hormonas y se controla con ecografías el desarrollo de los folículos.
• Aspiración: se extraen los óvulos mediante aspiración folicular.
• Fecundación: según cada caso, mediante FIV convencional o ICSI.
• Cultivo embrionario: se inicia el desarrollo de los embriones en el laboratorio.
• Transferencia: se depositan uno o dos embriones en el útero.
En menos de un mes desde el inicio del tratamiento podrías saber si estás embarazada.
Preservación de la fertilidad (vitrificación de óvulos)

La preservación de la fertilidad permite postergar la maternidad, ya sea por decisión personal o porque una enfermedad o su tratamiento, como el cáncer, puede afectar la función de los ovarios. Es una alternativa para planificar la maternidad con mayor tranquilidad, sabiendo que la edad a la que se congelan los óvulos influye en las posibilidades futuras de embarazo.
• Mujeres con riesgo de perder la función ovárica, por ejemplo, pacientes con cáncer que recibirán quimioterapia o radioterapia, personas con enfermedades autoinmunes que requieren quimioterapia o trasplante de médula ósea, y mujeres que podrían necesitar cirugías ováricas repetidas, como en casos de endometriosis.
• Mujeres que deciden postergar la maternidad por razones personales, laborales, económicas o de otro tipo.
Se utiliza la vitrificación, el método de criopreservación más empleado en la actualidad, que permite conservar los óvulos maduros obtenidos en la aspiración folicular para usarlos más adelante.
• Estimulación ovárica: se administran medicamentos para que varios folículos se desarrollen al mismo tiempo y, luego, se induce la maduración final de los óvulos. La estimulación se realiza en casa, con controles ecográficos en la clínica. Las molestias suelen ser leves, principalmente distensión abdominal, que desaparece al terminar el tratamiento.
• Aspiración folicular: los óvulos se extraen bajo sedación (ver contradicción en la sección 3).
• Vitrificación: los óvulos se conservan en nitrógeno líquido hasta su uso.
• Desvitrificación: cuando llegue el momento, los óvulos se descongelan para utilizarlos en un tratamiento de fecundación in vitro.
• ¿Sedación o anestesia general? La aspiración se describe con "sedación" en la sección de FIV y con "anestesia general" en la de preservación. Hay que unificar.
• "97 % de los óvulos sobreviven… mismos resultados que con óvulos en fresco": no tiene fuente. Además, aparece bajo el título "Probabilidad mensual de embarazo natural", que no tiene relación con el dato (probablemente falta un gráfico). Hay dos opciones: citar un estudio o los datos propios de la UMR, o eliminar el dato y el título. Lo dejé fuera del texto propuesto.
• "La edad de la mujer deja de ser un factor condicionante": es inexacto y puede generar expectativas falsas, porque la edad al momento de congelar sigue influyendo en las posibilidades de embarazo. Lo reemplacé en el texto propuesto.
• "En menos de un mes podrías saber si estás embarazada": confirmar que el plazo sea correcto.
• Preservación de la fertilidad masculina: si se ofrece (en la página principal aparece la criopreservación de espermatozoides), conviene mencionarla aquí.
