
¿Cómo mantener a tus hijos seguros este verano?

El verano trae consigo días soleados, actividades recreativas y mucha diversión para los más pequeños. Sin embargo, las altas temperaturas y el aumento de actividades al aire libre también representan riesgos específicos para la salud infantil que debemos conocer y prevenir.
¿Por qué los niños son más vulnerables?
Los niños presentan características fisiológicas y de comportamiento que los hacen especialmente susceptibles a los peligros veraniegos:
- Termorregulación inmadura: su cuerpo no regula la temperatura tan eficientemente como en el caso de un adulto.
- Mayor superficie corporal en relación a su masa: se calientan y deshidratan más rápidamente.
- Piel más delgada y sensible: mayor vulnerabilidad a quemaduras solares.
- Curiosidad natural sin percepción del riesgo: exploran sin medir consecuencias.
- Sistema inmunológico en desarrollo: mayor susceptibilidad a infecciones.
"Los niños tienen características anatómicas y fisiológicas distintas a los adultos, lo que los hace más vulnerables a golpes de calor y deshidratación. Su temperatura corporal aumenta de tres a cinco veces más rápido que en un adulto cuando están expuestos a condiciones extremas de calor", afirma la pediatra de Clínica INDISA, Jimena Yáñez.
Protección solar: escudo contra los rayos UV
La piel de los niños es especialmente sensible a la radiación solar, y el daño causado en la infancia puede tener consecuencias a largo plazo. "Las quemaduras solares durante la infancia aumentan significativamente el riesgo de desarrollar melanoma en la edad adulta. Un solo episodio de quemadura solar severa puede duplicar el riesgo futuro de cáncer de piel" , advierte la especialista de INDISA.
Recomendaciones prácticas
- Protector solar específico: utiliza productos con FPS 30 o superior, resistentes al agua y formulados especialmente para niños.
- Aplicación correcta: aplica el protector 30 minutos antes de la exposición y vuelve a aplicar cada 2 horas o después del baño.
- Horarios seguros: evita la exposición solar entre las 11:00 y 16:00 horas, cuando los rayos UV son más intensos.
- Accesorios de protección: sombreros de ala ancha, gafas con protección UV y ropa con tejidos que bloqueen la radiación.
Seguridad en parques y áreas de juego
Los parques infantiles presentan múltiples peligros para los niños durante el verano, incluyendo traumatismos craneoencefálicos por caídas desde estructuras elevadas, que pueden resultar en lesiones graves o fatales; fracturas y esguinces derivados del uso inadecuado o imprudente de columpios, toboganes y otros equipamientos; quemaduras de segundo y tercer grado por contacto con superficies metálicas sobrecalentadas que pueden alcanzar hasta 70°C en días soleados, entre otros.
¿Cómo prevenir accidentes?
- Supervisar constantemente, en especial en estructuras elevadas.
- Verificar la temperatura de superficies metálicas antes del contacto.
- Elegir parques con superficies amortiguadoras bajo los juegos.
- Enseñar reglas claras: no empujar, esperar turno, no correr cerca de columpios.
"En urgencias pediátricas, vemos un aumento de hasta un 40% en traumatismos relacionados con caídas en parques durante el verano. La supervisión constante es tan importante como la calidad de las instalaciones", asegura la pediatra de INDISA.
Actividades al aire libre: exploración segura
Los niños son particularmente vulnerables durante actividades al aire libre debido a su limitada capacidad para reconocer peligros ambientales, como plantas tóxicas o insectos peligrosos. Esto, sumado a su tendencia natural de continuar jugando sin expresar incomodidad, aunque estén sobreexpuestos a condiciones adversas, y al desconocimiento de sus propios límites físicos, lo que puede llevarlos a situaciones de riesgo sin percibirlo.
Recomendaciones
- Aplicar repelente adecuado a la edad.
- Inspeccionar áreas de juego buscando objetos peligrosos.
- Vestir calzado cerrado en excursiones.
- Establecer puntos de encuentro en lugares concurridos.
Hidratación constante
La vulnerabilidad a la deshidratación se intensifica en la población infantil debido a su elevada producción de calor metabólico durante el juego, su limitada capacidad para reconocer y expresar la sensación de sed, y el mayor porcentaje de agua corporal que pueden perder rápidamente, factores que se agravan considerablemente durante actividades físicas bajo el sol veraniego.
¿Cómo prevenir riesgos?
- Ofrecer agua frecuentemente, sin esperar a que pidan.
- Programar descansos obligatorios cada 20 minutos en actividades intensas.
- Reconocer signos de deshidratación: irritabilidad, llanto sin lágrimas, orina oscura.
- Evitar bebidas azucaradas que empeoren la deshidratación.
"La deshidratación puede progresar muy rápidamente en niños pequeños. Un niño de 10 kg puede perder hasta 300 ml de líquido por hora en ambientes calurosos, lo que representa un porcentaje significativo de su volumen corporal total", revela la pediatra.
Seguridad acuática: siempre alerta
El entorno acuático representa un peligro extremo para la población infantil debido a su alarmante capacidad de ahogarse en tan solo 2 centímetros de agua y en menos de 2 minutos, sumado a su completa falta de instinto natural de autoprotección cuando se encuentran en el agua y su tendencia innata a explorar fuentes acuáticas por curiosidad.
Medidas preventivas
- Supervisión directa y sin distracciones (dejar de lado el celular).
- Uso de chalecos salvavidas homologados, no flotadores recreativos.
- Implementar múltiples barreras de protección en piscinas privadas.
- Aprender RCP básica familiar.
- Inscribir a los niños en clases de natación desde temprana edad.
"El ahogamiento suele ser silencioso y rápido, contrario a la imagen dramática que solemos tener. Un niño puede ahogarse en 20-60 segundos y rara vez hay gritos o chapoteos. Por eso, la regla de oro es mantener contacto visual constante cuando están cerca del agua", recomienda la pediatra.
Además, añade que: "La mayoría de las emergencias pediátricas estivales que atendemos son prevenibles. Los padres que comprenden la vulnerabilidad especial de los niños y actúan proactivamente reducen significativamente el riesgo de accidentes graves".
Para mayor información o ante cualquier emergencia pediátrica, visite nuestra página web www.indisa.cl.
Convenio de Accidente INDISA
Aunque la prevención es importante, sabemos que los niños son impredecibles y que los accidentes pasan. Para mayor tranquilidad, el Convenio de Accidente de INDISA tiene una cobertura completa y accesible en todo el país. Puede cubrir cualquier eventualidad que ocurra en la casa, colegio, haciendo deporte o en un simple paseo.
Coberturas claves del Convenio Accidente son:
- Accidentes de origen traumático, como esguinces, fracturas u otros.
- Honorarios médicos, radiología, rehabilitación, pabellones quirúrgicos, entre otros.
- Picaduras y mordeduras de todo tipo de animales (incluida araña de rincón).
- Asfixia por inmersión en distintos escenarios.
- Intoxicación por monóxido de carbono, medicamentos y alimentos en menores de 10 años.
- Quemaduras por agua, fuego, ácidos o aceites (salvo quemaduras solares).
- Objetos extraños en nariz, oídos, ojos y garganta.
- Atención Dental de Urgencia solo en Clínica INDISA Providencia.
Clínica INDISA cuenta con especialistas altamente calificados para brindarte la mejor atención en caso de una urgencia o de un accidente, en cualquiera de sus servicios de urgencia, ubicados tanto en Providencia como en Maipú.
9 de diciembre de 2025
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