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¿Tu hijo está cansado o solo le falta hierro?

¿Tu hijo está cansado o solo le falta hierro?

El hierro es esencial para el funcionamiento adecuado del organismo, especialmente para la formación de los glóbulos rojos que transportan oxígeno a todos los tejidos. La deficiencia de este mineral es la carencia nutricional más común en los niños, pero cuando esta es severa puede provocar anemia ferropénica, comprometiendo su desarrollo integral.

También es crucial para el desarrollo cerebral, porque participa en el transporte de oxígeno, la formación de neurotransmisores y la síntesis de mielina. La deficiencia de hierro durante las etapas tempranas puede tener efectos negativos persistentes en el desarrollo cognitivo, motor y conductual de los niños, como por ejemplo problemas de aprendizaje.

"La deficiencia de hierro es una condición extremadamente frecuente en pediatría y muchas veces pasa desapercibida porque sus síntomas son sutiles y pueden confundirse con problemas conductuales o de rendimiento escolar. Sin embargo, su impacto en el desarrollo neurológico del niño puede ser significativo y, en algunos casos, irreversible si no se trata a tiempo", advierte la Dra. Jimena Yáñez, pediatra de Clínica INDISA.

Señales de alerta para los padres


Como padres, se debe estar atento a ciertos signos que podrían indicar que tu hijo tiene deficiencia de hierro. “El cansancio anormal que no mejora con el descanso suele ser uno de los primeros indicios”, comenta la especialista. “Sin embargo, no es el único”, añade. Otras señales son:

  • Palidez (especialmente en mucosas y conjuntivas).
  • Irritabilidad o cambios de comportamiento.
  • Disminución del rendimiento escolar.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Falta de apetito.
  • Dolor de cabeza frecuente.
  • Mareos ocasionales.
  • Mayor susceptibilidad a infecciones.
  • Taquicardia o respiración acelerada con mínimo esfuerzo.

Diagnóstico y tratamiento


El examen físico completo junto a un análisis de sangre específico es la forma más completa para detectar si a tu hijo le falta hierro. “La prueba principal es el hemograma, que muestra la cantidad y calidad de los glóbulos rojos. También podemos medir las reservas de hierro en el cuerpo”, puntualiza la pediatra Jimena Yáñez.

El tratamiento para la falta de hierro tiene dos partes principales:

  • 1. Suplementos de hierro: generalmente se receta sulfato ferroso en gotas o comprimidos. Es muy importante seguir exactamente las indicaciones del médico sobre las dosis y su duración.
  • 2. Mejoras en la alimentación: se deben incorporar alimentos ricos en hierro como carnes, pescados y legumbres. Es bueno combinarlos con alimentos con vitamina C para mejorar su absorción, y evitar darle al niño leche, té o café durante las comidas principales.

"Es fundamental completar todo el tratamiento indicado, aunque los síntomas mejoren antes. La recuperación de los depósitos de hierro puede tardar varios meses, por lo que no debemos suspender la suplementación precozmente. Además, es necesario hacer controles periódicos para asegurar que los niveles se normalicen adecuadamente", recomienda la pediatra de INDISA.

¿Qué niños tienen mayor riesgo de desarrollar deficiencia de hierro?


Existen diversos factores que aumentan la probabilidad de que un niño desarrolle deficiencia de hierro:

  • Prematuros o con bajo peso al nacer.
  • Bebés alimentados exclusivamente con leche materna después de los cuatro meses sin suplementación.
  • Niños que consumen excesiva cantidad de leche de vaca (más de 700 ml al día).
  • Alimentación deficiente en hierro o dietas vegetarianas/veganas sin supervisión adecuada.
  • Pérdidas sanguíneas (menstruaciones abundantes en adolescentes).
  • Enfermedades intestinales crónicas o malabsortivas.
  • Niños con crecimiento acelerado (primera infancia y adolescencia).

Prevención


“La medida preventiva más importante es mantener la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida, ya que esta es la fuente nutricional fundamental, y si bien tiene bajo contenido de hierro, este se absorbe muy bien en el intestino del bebé”, asegura la especialista. A partir de los cuatro meses, se deben introducir en forma gradual alimentos complementarios ricos en hierro como carne, legumbres y cereales fortificados, y considerar la suplementación si es necesaria.

“Otra forma de prevenir es no darle al niño más de 2-3 vasos de leche al día”, plantea la pediatra de INDISA. “Demasiada leche puede interferir con la absorción del hierro”, agrega. Por último, comenta que lo más importante es acudir regularmente al pediatra para controlar el crecimiento del niño y detectar cualquier problema a tiempo.

"El hierro es mucho más que un nutriente; es un elemento crucial para el neurodesarrollo infantil. Prevenir su falta con una buena alimentación y detectarlo a tiempo puede marcar una diferencia significativa en el futuro de nuestros niños", concluye la Dra. Jimena Yáñez.

Recuerda que la deficiencia de hierro puede afectar el desarrollo mental y físico de tu hijo, por lo que detectarla y tratarla a tiempo es muy importante. Clínica INDISA cuenta con especialistas dedicados a la salud de tus hijos. En caso de ver un decaimiento o fatiga, no dudes en visitarla en Providencia o Maipú.


9 de diciembre de 2025