Clínica INDISA
Menu

¿Dolor de espalda o una hernia discal? Cuándo es momento de consultar a un neurocirujano

¿Dolor de espalda o una hernia discal_ Cuándo es momento de consultar a un neurocirujano INDISA

El dolor de espalda es una de las consultas médicas más frecuentes y, en la mayoría de los casos, se relaciona con contracturas musculares o sobrecarga. Sin embargo, cuando el dolor se vuelve intenso, se extiende hacia una pierna o un brazo, o se acompaña de hormigueo o pérdida de fuerza, podría tratarse de una hernia discal que requiere una evaluación especializada.

¿Qué es una hernia discal?


La columna vertebral está formada por vértebras separadas por discos que actúan como amortiguadores. Cuando uno de estos discos se rompe o se desplaza, parte de su contenido puede comprimir una raíz nerviosa, provocando dolor y otros síntomas neurológicos.

Muchas personas consultan pensando que cualquier dolor de espalda corresponde a una hernia discal, pero no es así. La clave está en identificar aquellos síntomas que sugieren un compromiso de los nervios y que requieren una evaluación especializada para definir el tratamiento más adecuado”, explica el neurocirujana de Clínica INDISA, Dra. Sophie Scheel.

¿Cuáles son los síntomas de alerta?


Dependiendo de la ubicación de la hernia, los síntomas pueden variar. En algunos casos afectan la zona lumbar y las piernas, mientras que en otros comprometen el cuello y los brazos.

Los signos más frecuentes incluyen:

  • Dolor intenso en la espalda o cuello.
  • Dolor que se irradia hacia una pierna (ciática) o un brazo.
  • Hormigueo o adormecimiento.
  • Disminución de la fuerza muscular.
  • Dificultad para caminar o realizar algunas actividades.

Cuando aparece pérdida importante de fuerza, alteraciones para controlar la vejiga o el intestino, o dificultad para caminar, se debe consultar de forma inmediata.

No todo dolor de espalda es una hernia discal


Muchas personas creen que cualquier dolor lumbar corresponde a una hernia, pero esto no es así. Las contracturas musculares, el desgaste propio de la columna, la artrosis y otras patologías también pueden producir molestias similares. Por eso, el diagnóstico siempre debe ser realizado por un especialista.

El examen clínico es fundamental para orientar el diagnóstico. Cuando es necesario, complementamos la evaluación con estudios de imágenes, siendo la resonancia magnética el examen de elección para confirmar una hernia discal”, señala la especialista.

¿Siempre es necesario operar?


La respuesta es no. La mayoría de las hernias discales mejora con tratamiento conservador, que puede incluir medicamentos, reposo relativo, kinesioterapia y rehabilitación.

Sin embargo, la cirugía puede ser necesaria cuando el dolor persiste pese al tratamiento, existe una compresión importante del nervio o aparecen déficits neurológicos, como pérdida de fuerza o alteraciones de la sensibilidad.

El objetivo de la cirugía es descomprimir el nervio afectado, aliviar el dolor y prevenir un daño neurológico permanente cuando existe una indicación clara”, explica la Dra. Scheel.

Cirugía: menos invasiva y con una recuperación más rápida


Actualmente, muchas hernias discales pueden tratarse mediante técnicas mínimamente invasivas, que permiten acceder a la columna a través de incisiones pequeñas, reduciendo el dolor postoperatorio y favoreciendo una recuperación más rápida, siempre que el paciente sea candidato para este tipo de procedimiento.

En Clínica INDISA, la indicación quirúrgica se define de manera individual, considerando los síntomas, los hallazgos en los exámenes y el impacto que la enfermedad tiene en la calidad de vida del paciente.

Consultar a tiempo puede evitar complicaciones


Aunque muchas hernias discales evolucionan favorablemente con tratamiento médico, no se deben normalizar síntomas como el dolor persistente, la pérdida de fuerza o el hormigueo progresivo.

Una evaluación oportuna permite identificar cuándo basta con un tratamiento conservador y cuándo es necesario intervenir para evitar secuelas y recuperar la calidad de vida.


7 de agosto de 2026