Exámenes del sueño: polisomnografía y otros estudios
En el Centro del Sueño de Clínica INDISA realizamos los principales estudios para diagnosticar los trastornos que afectan el descanso. Después de tu evaluación con el especialista, él indicará el examen más adecuado para identificar qué condición te afecta y definir tu tratamiento.
Poligrafía respiratoria
Es un estudio más simple que la polisomnografía, centrado en la respiración. Registra el flujo de aire, el esfuerzo al respirar, la oxigenación y el pulso durante la noche. Está indicada para personas que roncan o en quienes se sospecha una apnea del sueño.
• Sigue tu rutina habitual durante el día y evita dormir siesta.
• No tomes alcohol ni bebidas con cafeína desde la tarde.
• Retira el esmalte de las uñas.
• Toma tus medicamentos habituales, salvo indicación contraria.
El registro se hace durante una noche de sueño, idealmente de al menos 6 horas.
Titulación de CPAP
El CPAP es un equipo que entrega aire a presión mediante una mascarilla para mantener abierta la vía aérea durante el sueño. Es el tratamiento más usado para la apnea del sueño. La titulación es un estudio nocturno que define la presión de aire que necesitas para que el tratamiento funcione. También se indica a quienes ya usan CPAP y necesitan ajustarlo.
• Sigue las mismas indicaciones que para la polisomnografía: pelo limpio sin productos, sin cafeína desde el mediodía, sin alcohol y sin siesta.
• Si ya usas CPAP, trae tu mascarilla y tu equipo.
• Trae pijama cómodo, tus artículos de aseo y la lista de tus medicamentos.
Una noche en el centro, con ingreso cerca de las 20:30 h y alta alrededor de las 07:00 h. Antes de dormir, el equipo te ayudará a elegir y ajustar la mascarilla más cómoda para ti.
Con el informe, tu especialista indicará la presión adecuada para tu equipo. Si aún no tienes CPAP, te orientaremos sobre cómo conseguirlo. Las primeras semanas son de adaptación, así que agenda un control para revisar cómo te has sentido y hacer ajustes si es necesario.
Test de latencias múltiples del sueño (TLMS)
Mide objetivamente cuánta somnolencia tienes durante el día, registrando cuánto demoras en quedarte dormido en varias siestas programadas. Ayuda a diagnosticar la narcolepsia y otras hipersomnias.
• Se realiza al día siguiente de una polisomnografía, así que sigue también sus indicaciones.
• Algunos medicamentos alteran el resultado. Tu especialista te dirá si debes suspender alguno y desde cuándo; no lo hagas por tu cuenta.
• Es posible que te pidan llevar un registro de tus horarios de sueño durante una o dos semanas antes del examen.
• No tomes café, té ni bebidas con cafeína el día del examen.
• Trae ropa cómoda y algo para entretenerte entre las siestas, como un libro.
Comienza en la mañana, después de la polisomnografía, y termina cerca de las 16:00 h. Consiste en cuatro o cinco siestas de hasta 20 minutos, separadas por intervalos de dos horas. Entre una siesta y otra debes mantenerte despierto.
Al terminar puedes volver a casa. Te recomendamos venir acompañado o no conducir si te sientes somnoliento.
Test de mantenimiento de la vigilia (TMV)
Evalúa tu capacidad para mantenerte despierto durante el día. Se usa para medir la respuesta al tratamiento en personas con hipersomnia o apnea del sueño, y en quienes su trabajo exige estar alerta, como los conductores profesionales.
• Duerme tus horas habituales la noche anterior. Tu especialista te indicará si debes hacerte antes una polisomnografía.
• Sigue las indicaciones de tu médico sobre tus medicamentos. Si el objetivo es evaluar tu tratamiento, normalmente debes mantenerlo.
• Consulta si puedes tomar tu café habitual del desayuno.
• Toma un desayuno liviano y trae ropa cómoda.
Consiste en cuatro sesiones de 40 minutos, separadas por intervalos de dos horas. En cada una permanecerás sentado en una habitación tranquila y con poca luz, intentando no dormirte.
Puedes volver a tus actividades normales.
Estudios anatómicos de la vía aérea
Permiten evaluar la forma y las estructuras de la nariz y la garganta para identificar dónde se produce la obstrucción del paso del aire. Se indican a pacientes con ronquidos o apnea del sueño que podrían beneficiarse de una cirugía u otros tratamientos.
• Nasofibroscopía: con un tubo delgado y flexible con cámara se revisan la nariz y la garganta en la consulta, estando despierto.
• Somnoscopía: se observa la vía aérea bajo una sedación leve que simula el sueño, para ver dónde se produce la obstrucción mientras duermes.
• Nasofibroscopía: no requiere ayuno ni una preparación especial.
• Somnoscopía: requiere ayuno y venir acompañado de un adulto, porque se realiza con sedación. Informa a tu médico sobre los medicamentos que tomas, sobre todo si usas anticoagulantes.
• Nasofibroscopía: entre 5 y 10 minutos.
• Somnoscopía: entre 20 y 30 minutos, más el tiempo de recuperación de la sedación, cerca de 1 hora.
• Nasofibroscopía: puedes volver de inmediato a tus actividades. Si te aplicaron anestesia en spray, espera unos 30 minutos antes de comer o beber.
• Somnoscopía: no conduzcas ni tomes decisiones importantes durante el resto del día. En ambos casos, tu especialista revisará los resultados contigo para definir el tratamiento.
